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viernes, octubre 27, 2006

¿Quid pro quo?


La "cosa" se va gestando poco a poco y sospecho que el parto será inmnente. Me refiero, naturalmente, al de mi blog personal. Casi no sé cómo le voy a llamar, ni si va a ser niño ó niña, he preferido ignorar el sexo. Lo cierto es que será el primero y ya se sabe lo que ocurre en estos casos...al "priblogénito" de la casa siempre se le espera con expectación e ilusión. No nace con vocación de nada, pues los mimbres de un mortal vulgar y corriente solo dan para hacer cestos sencillos, además tengo mis serias dudas acerca de la realidad que encierra este asunto de las vocaciones. ¿Cómo se explica, sino, que semánticamente el término vocación albergue la idea de "inclinación natural a un trabajo", y morfológicamente se asemeje más a este otro, vacación, que indica "cese del mismo durante un periodo de tiempo"?. ¿Quid pro quo?. Algo raro ocurre con eso... Y no me digan que no.