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miércoles, enero 31, 2007

ASUMIR EL ROL

El asunto radica en saber asumir o, lo que es lo mismo, aceptar y tomar conciencia de lo propio.
El polígrafo es ese extraño artilugio que registra la respuesta fisiológica del individuo ante determinadas preguntas -embarazosas o no- y pone de manifiesto las alteraciones que se producen en su ritmo cardíaco y su presión arterial en el supuesto mencionado.
Podrá ser una herramienta eficaz en el caso de la policía, no digo que no, sobre todo en aquellas ocasiones en las que el "entrevistado" que se somete al dictamen del aparatito se está jugando realmente algo en ello. Pero cuando los encausados son unos invitados que acuden a televisión dispuestos a dejarse llenar de cables, para después responder a una serie de tonterías , cuya naturaleza de dichas respuestas es vendible al mejor postor -en cualquier revista o programa rosa del tres al cuarto- y en menos tiempo de lo que tarda en santiguarse un cura loco, la situación suscitada no puede ser más esperpéntica y menos rigurosa de lo que es.
El programa del polígrafo hace como que es "serio" y el sufrido telepaciente hace como que se lo cree. Solo es cuestión de asumir cada uno su papel.

Lo mismo opino en el caso de ese otro espacio cultural en el que una mujer-patito feo de determinadas características físicas, tiene la oportunidad de verse transformada en bello cisne en un irrisorio plazo de tiempo. Además de con la complicidad del espectador, que espera ansioso el momento de ver salir dicho cisne del armario, hay que contar con que la agraciada asimile su rol de sapo dejándose besar y acariciar por las cámaras antes de verse convertida en princesa. Solo es cuestión de asumir una vez más.

Por cierto... me pregunto si también llevan caballeros a ese programa. ¿Entre "ellos" no hay ningún sapo? ¿Siempre somos las mujeres las que tenemos que cambiar nuestro aspecto externo para agradar al macho? ¿A "ellos" se les perdona con más indulgencia que a "nosotras" que no estén siempre impecables? Asumir... asumir el rol.

jueves, enero 25, 2007

MANTÉN EL FUEGO


En el artículo de hoy me gustaría hacer un breve comentario acerca de un spot televisivo que me ha llamado poderosamente la atención. El slogan es "Mantén el fuego" y trata de evitar la adicción al consumo de tabaco. Para ello no han tenido mejor idea que aupar a una señorita de buen ver en cueros -digo enfundada en un traje de cuero-, sobre una moto de gran cilindrada que arranca de manera estridente y se embala a correr a -lo que parece- bastante velocidad. Me quedo perpleja por varias razones:
Sres. Publicitarios, ¿no se han dado cuenta que para eliminar el riesgo de morir lentamente con el tabaco, están animando a la gente con su spot a hacerlo mucho más de prisa sobre la grupa de una moto? Ahhh, ya sé... tal vez lo que intentan, haciendo alarde de una infinita conmiseración, es animarnos a terminar con esta perra vida de una manera rápida y eficaz, encaramados sobre un vehículo –de dos, cuatro o las ruedas que sean-, en lugar de hacerlo lentamente, sentados en un bar, ante una taza de café y acompañados de un cigarrillo, una buena tertulia y como fondo...el “Fumando espero al hombre que yo quiero...” Gracias, gracias, qué buenos son Vds.
Es cierto que fumar es malo, malísimo, pero no me lo transmitan a través de unas imágenes cuyo mensaje y cuya alternativa al tabaco es la de circular en moto, que no pongo en duda que sea una actividad buena, buenísima, pero no hay que olvidar que también ocasiona accidentes y graves.
Añadiría que la modelo –con un asombroso parecido a Angelina Jolie- más que disuadir del vicio de fumar parece que alentara a ello, pues a algún que otro caballero se le hará la boca agua cuando la ve llevarse a los labios el cigarrillo o arma letal de ahora en adelante. ¿Quién es el guapo que luego le dice al tipo aquello de “nene, caca”? Por otro lado, además de utilizar el reclamo erótico de la fémina -ya se rallan con lo mismo- es raro que una señorita utilice para sus desplazamientos una moto de tal envergadura, cuando –a no ser que esté hecha una tarzana- es poco probable que pueda enderezarla si se le cae al suelo. Humm...bueno, aquí tal vez peco de injusta. También hay caballeros que no pueden enderezarla y no pasa nada.

HOY LE TOCA A LOS "CORTOS"


No quisiera dejar zanjado el tema de las nominaciones a los Óscar que empecé ayer, sin hacer alusión a otros dos nominados. Se trata de los cortometrajes defendidos por Javier Fesser y Borja Cobeaga. El problema que le veo yo a los “cortos” como pequeños de la casa, es que sufren el aspecto negativo que les otorga tal condición, es decir, no es tan tenida en cuenta su opinión por el público como lo es la de sus hermanos mayores los largometrajes. Pero a su vez tampoco disfrutan de las ventajas de ser los benjamines del hogar, o lo que es lo mismo, ser los destinatarios naturales de los mimos y cariños del resto de la familia (productores, crítica, público...). Por eso considero de especial relevancia cualquier fenómeno que impulse a salir a esta “cenicienta” del ostracismo y el anonimato, y si el fenómeno se llama Óscar, venga de la mano del Tío Sam o de quién venga, bienvenido sea, valga la redundancia.
Me congratula además por dos motivos: Primero, porque realizar y escribir guiones para cortos tiene su aquél –lo digo porque yo he hecho algún taller de guión y, aunque no lo parezca, es complicadillo despachar una historia que suscite interés, con su correspondiente planteamiento, nudo y desenlace, en cuestión de diez- quince minutos-, aparte de tenérselo que autofinanciar uno en la mayoría de los casos. Segundo, porque si al final resulta que todos los nominados tocan pelo –como se dice en el argot taurino-, incluido Iñárritu con Babel, este año el tío Óscar hablará en español –aunque sea con acento mejicano-, y una servidora, ya lo saben los que me han leído más veces, se lleva muy mal con el inglés, qué quieren que les diga...















martes, enero 23, 2007

AL OTRO LADO DE LA PECERA


No era mi intención inicial, pero no he podido resistirme a la tentación de dedicar el comentario de hoy a las nominaciones de Penélope Cruz y El Laberinto del Fauno para los Óscar de Hollywood.

De no ser así posiblemente me hubiera enredado en cualquier trivialidad, por ejemplo, ¿qué sienten los pececitos de colores que viven dentro de un acuario? Y me hubiera respondido a mí misma con una reflexión igual de tonta: Es posible que sea algo parecido a lo que sentimos nosotros ante la vida, pues me atrevería a afirmar que los pezqueñines en cautividad y los humanos tenemos ciertas similitudes.

Me explico. La vida en ocasiones es semejante a una gran pecera, nos proporciona una acogedora y aparente libertad que pone a nuestro alcance todo aquello que necesitamos para llevar una cómoda y plácida existencia, pero por otro lado nos damos cuenta que es una libertad mezquina y engañosa, pues pone a tiro de nuestras miradas, de un modo nítido y real, toda una serie de objetivos e ideales... la fama, las ilusiones, la belleza, el amor... pero, al igual que los peces, cuando creemos que ya lo estamos rozando con los dedos -o con las aletas- nos damos de bruces invariablemente contra un frío muro de vidrio. Es entonces cuando tomamos conciencia de la cruda realidad y nos damos cuenta de nuestras limitaciones, y que ese inframundo que antes nos parecía tan hermoso ahora no es ni más ni menos que una gran jaula de cristal o de metacrilato.

Pero por hoy, y sin que sirva de precedente, he preferido dejar de lado mi "filosofía de salón" para desearle toda la fortuna del mundo a Penélope Cruz. Ojalá se haga con la estatuilla. Y yo me pregunto... ¿porqué esta chica nunca ha sido -del todo- santo de mi devoción? ¿no habrá sido por puritica envidia? ¿porque es guapa y cosecha un éxito tras otro y además se encama con los mejores? puede ser, puede ser... Los mismos buenos deseos son para Guillermo del Toro y todas y cada una de las papeletas con las que participa en dicha rifa. Mucha suerte a ambos equipos para que no se estrellen en su camino hacia el triunfo con la dichosa mampara de cristal y regresen con las maletas cargadas de algo más que ilusiones.
De lo contrario daré en creer en mis propias "filosofías", y eso sí que entraña peligro...

lunes, enero 22, 2007

¿QUÉ LES PASA?



Tengo un amigo bloggero que le ha dedicado un espacio al asunto del fútbol, más que al fútbol como deporte, a los caprichos y veleidades de los futbolistas como estrellas mediáticas que son. Sobre todo a los grandes iconos de este deporte, a las auténticas vedettes del balompié.

No hará falta aclarar que él no es aficionado al fútbol. Hace algún tiempo fue un rudo ferroviario y como todos Vds. intuyen -pues el lector de blogs es un lector sobradamente preparado y cualificado-, la condición de ferroviario no le hace ser a un individuo necesariamente aficionado a dicho deporte. Yo tampoco soy aficionada -ni ferroviaria...¿lo ven? ¿qué les decía?-, ni tengo repajolera idea de fútbol, por eso no voy a opinar sobre clubes, tácticas, preparadores o alineaciones, pero como curiosa que es una en todo lo relativo al comportamiento humano, me llama la atención el mal carácter que suelen tener los señores que viven de esto (y bien) ante la prensa. Cuando ven un micrófono la mayoría de ellos - suele ocurrir más cuanto mayor es su nivel deportivo y superior es su estatus- se muestran huraños, inaccesibles, prepotentes y/o irascibles... Pero señores míos...Don Beckam, Don Ronaldo, Don Raúl, Don Eto´o, Don Capello o Don Aragonés, me da lo mismo el puesto laboral que ocupe dentro de su colectivo, la edad, la raza o el color, ¿porqué se enfadan así? ¿cómo debería sentirse el ciudadano medio que trabaja tanto o más que Vds., llevando una vida laboral oscura y grís sin ningún tipo de reconocimiento, sin aplausos, primas, incentivos, autógrafos, contratos publicitarios, fama, mujeres guapas a su alrededor -que hasta parece que están locas por ellos, qué sé yo...- , coches de lujo, viajes, etc.?

Peor aún... ¿sigo?, si entrevistásemos a un extranjero, pero de los otros, de los que vienen casi a nado, con una mano "alante y otra atrás" como vulgarmente se suele decir, o a un aborígen carpetovetónico -tanto da- en fase de desempleo, en búsqueda -infructuosa- de su primer curro o en el inquietante impasse que liga un contrato basura tras otro, pregunto, ¿cómo debería responder al entrevistador? ¿tirándose directamente a la yugular del sujeto? ¿propinándole una paliza que le dejara baldado? no sé, no sé... casi estoy por justificar dicho vandalismo siendo pacifista por naturaleza. Pero si además del panorama laboral, desesperanzador en muchos casos, añadimos que uno tiene que conformarse "con la que le quiera y no con la que él quiera", que parece lo mismo pero no es igual, sres. futbolarios; con un coche y/o un piso más pequeños -ambos- en metros cuadrados, que la superficie ocupada por los recibos de sus hipotecas -ambas- si los desparramásemos sobre el césped del jardín de cualquiera de estos jugadores; y que si uno precisa "concentrarse" para hacer bien su trabajo, no dispone de un confortable hotelito con encanto en algún lugar de foto de calendario, no, todo lo más que hace es ausentarse durante unos minutos al lavabo, si puede se pega una calada -que ahora ni eso-, "reflexiona" mientras hace aguas mayores o menores y ¡hala... a currar otra vez!

Bien, ahora que ya me he desahogado llega el momento de -intentar- ser justa. El aludido amigo ferroviario es un apasionado del automovilismo... pues todo lo que he dicho ahí arriba sirve para los Alonso, Schumacher, Ferrari, Briatore... ¡tenistas de élite!, ¡¡golfistas!!, ¡¡¡rayos!!! me voy, que esto ya no hay quién lo pare!

sábado, enero 20, 2007

EL TAÍNO

La imagen superior representa lo que una servidora ve cada vez que echa una ojeada a la izquierda -y lo hace con relativa frecuencia- desde la barra de su bar favorito.
Todas las noches, tras el correspondiente ensayo con mi grupo de teatro y antes de retirarme a casa, es casi obligatoria la parada en el Taíno para fumar un cigarrillo y degustar una Paulaner bien fresquita. Como todo el mundo debería saber, dicha cerveza posee propiedades curativas para distintas afecciones del organismo ( a fuerza de repetírnoslo algunos hasta ya nos lo hemos llegado a creer...), y no estaría de más que, puesto que hay tanto experto sobre cualquier tema por pintoresco que éste sea, hiciéramos un estudio empírico, profundo y contrastado acerca de dicha teoría.
Un rato de tertulia agradable y distendida, donde nos contamos lo bueno y procuramos obviar lo malo (tampoco es plan de amargarle la Paulaner a nadie ¿no lo creen Vds. así?), y como fondo, la sonrisa alegre y burlona y la voz aguda de S., la gracia y el desparpajo de F. ante sus propias reflexiones y los silencios prudentes de J. mientras los dos actores hablamos de "lo nuestro" -que ya es lo suyo también-, y que de vez en cuando interrumpe con algún que otro chiste deslizado con suave comedimiento.
Mientras, una gran pantalla plana de televisión que casi pende del techo escupe de continuo video-clips (o fútbol cuando toca, claro), y la menda, rápida y nerviosa, con una respuesta motora en sus miembros inferiores más propia de un mecano que de un humano, mueve sus pies al compás de la música y provoca el regocijo de sus amigos que dicen: "Mírala, ya está, como si funcionara a pilas o a euros... igual".

miércoles, enero 17, 2007

PONGA UN NÓBEL EN SU VIDA SI QUIERE LLEGAR A VIEJO

Nuevamente me quedo perpleja ante una noticia de telediario. Dice que unos estudiosos han llegado a una conclusión: Las personas que han obtenido un Premio Nóbel son longevas y viven más años que el resto de los mortales que no han conseguido dicho reconocimiento.
¡Coño! pensé, eso se dice antes... De haberlo sabido, una cosa tan "sencilla" como es la de hacerse con un premio rancio y prestigioso como es el Nóbel y que, por otro lado, está al alcance de cualquiera, ningún insensato hubiera acudido al galeno ante la más mínima sospecha de padecer una patología, por el contrario, hubiera tomado el primer vuelo a Estocolmo y, además de haberse procurado fama, reputación, una medalla y un sustancioso y millonario estipendio, se hubiera asegurado una salud como un toro hasta llegar a convertirse en centenario.
Naturalmente y como ocurre siempre, los desfavorecidos que no han tenido acceso a la cultura, la tecnología, las artes o la política, están en franca desventaja. Por mucha imaginación que le echemos, el pastor que cuida un rebaño de llamas en la altiplanicie boliviana; el afectado por el SIDA de un país africano -a pelo y sin ningún tratamiento-; o la muñequita asiática, la niña de ojos rasgados, trofeo obtenido tras un largo periplo transoceánico por un tipo seboso que mueve su culo al ritmo caliente que le marca la nueva tendencia del turismo sexual, lo tienen mucho más crudo para ser Nóbel -y por tanto llegar a viejos- que un licenciado en Yale, un doctorado en Cambridge, un ingeniero de la NASA o un escritor con más conchas que un galápago.

martes, enero 16, 2007

PLATAFORMA


El pasado domingo día 14 se despidió de Madrid Juan Echanove y Cía. con su última puesta en escena, Plataforma.


Animados por la buena acogida que ha tenido el citado drama de Houellebecq, nos desplazamos a la "capi" para, primero, pasar allí un buen día y, segundo, ver con estos ojos que se ha de tragar la tierra si es cierto o no lo que dicen los críticos. Vds., como personas inteligentes que son, ya sabrán de buena tinta que no siempre hay que hacer caso de lo que dicen esos sesudos y aburridos señores.


Hizo un día precioso de sol y ¡calor! para estar en un mes de enero, tanto que pudimos tomar el vermut sentaditos en la Plaza Mayor en una terraza. Comida agradable en un restaurante muy bien elegido -éxito rotundo de los anfitriones en este caso-, paseo, cafelito...etc., hasta que llegó la hora de la función y nos apostamos a la entrada del Teatro Bellas Artes mientras nos fue concedido paso franco para acceder al interior.


Los inquilinos del teatro, una familia de indigentes con un perrito muy gracioso que viven allí a partir del momento en que finaliza el espectáculo, se trasladaron por la mañana con sus pertenencias -imagino que como todos los días, qué remedio- a la acera de enfrente. Estoy segura que, si se les solicitara, podrían hacer un estudio estadístico de la afluencia de público, con barras, porcentajes, picos, descensos...etc. Pero como de momento nadie les ha encargado dicho estudio, se entretienen fumando y hablando de sus cosas, agazapados con todos sus enseres en la acera tras unos coches aparcados, ajenos a los famosos y no famosos que a diario acuden a ver al Sr. Echanove. Es lo que tiene Madrid - a los de provincias aún no deja de sorprendernos-, que estando en la fila de un teatro ves que delante o detrás tuyo está Ana Fernández, la de Solas, pequeñita, casi insignificante, envuelta en un abrigo rojo; o María Adanez, la de Aquí no hay quién viva, que con su ropa vaquera y la melena a medio peinar te hace dudar, cuando la ves, si se trata en realidad de la actriz o te suena su cara porque se parece mucho a la vécina del séptimo, con lo que no sabes a qué atenerte ¿le pido un autógrafo o le pregunto por su gotera? Ante la duda, miras para otro lado y no dices nada.



Empieza la función. La de dentro. Consta de un único acto y los siete actores, bajo la dirección de Calixto Bieito, están moviéndose continuamente en escena. Es una obra arriesgada, poco convencional, con una escenografía vanguardista y un texto muy crítico que dice cosas interesantes y profundas, pero aderezado y salpicado todo ello de elementos obscenos -continuas proyecciones de imágenes porno, lenguaje soez reiterativo en los diálogos, una actriz que deambula desnuda por el escenario durante toda la obra, orgasmos, masturbaciones ...-. Claro, si uno se queda en "eso" y no avanza un paso más allá, sale diciendo "esto es una guarrada y punto". A mí personalmente me gustó. Esta vez no he acudido sólo como espectadora, he ido en calidad de actriz -a aprender- y la obra me ha parecido todo un reto para cualquier actor. Desde asumir y llevar a cabo esos personajes, hasta dejarse la piel en escena haciendo todo un ejercicio de expresión corporal. Concretamente la actriz desnuda, Belén Fabra, hace un trabajo para quitarse el sombrero, mucho más difícil de lo que parece; Mingo Ráfols borda su papel con una gran naturalidad y el propio Echanove, aunque hay momentos en los que se la va la mano sobreactuando, es incuestionable el desgaste y el enorme esfuerzo que realiza a lo largo de la obra.


Salimos del espectáculo con esa sensación rara de empacho, como cuando has comido mucho y no dispones aún de la perspectiva necesaria para valorar si la comida estaba buena o no. Es al día siguiente, después de bien hecha la digestión, cuando te das cuenta realmente de si te gustó el menú. Yo no sé si tomaría otra ración, pero en todo caso este guiso no me ha resultado indiferente y me ha dejado un buen sabor de boca.

lunes, enero 15, 2007

PINGÜINOS



Fin de semana motero en mi ciudad, Los Pingüinos. Valladolid ruge al compás de los motores de miles de motos que surcan sus calles. Los bares -¡y mira que hay bares en Pucela!- están plagados de hombres y mujeres camuflados bajo un siniestro gore-tex . Los parroquianos habituales del pincho, el vinito o la caña, apenas tenemos cabida en dichos establecimientos y nos tenemos que replegar ante tanta afluencia de "black devil" o compartir con ellos el escasísimo hueco que queda libre en la barra. Optamos por lo segundo. Es un honor para estos ciudadanos recibir a todo aquel que se quiera añadir a esa, ya dilatada, nómina de jinetes en cueros que cabalgan sobre un par de ruedas.

Resulta todo un espectáculo ver desfilar esos grupos de motos impresionantes o disfrutar de la presencia de enormes hileras de ellas aparcadas en cualquier esquina aledaña a la Plaza Mayor -¿dónde se meten el resto del año?-. A una servidora personalmente se le cae la baba con las legendarias Harley Davidson. Son mi debilidad y no sabría decir porqué. Jamás he montado en moto, es más, creo que si lo intentara no sabría ni subirme, me tendrían que aupar igual que hacía Sancho con D. Quijote después de una de sus múltiples caídas. Lo cierto es que la imagen romántica del motero libre y trashumante que, cual nómada, va de concentración en concentración, no me deja indiferente y me hace reflexionar sobre si, en otra vida futura que viva, me gustaría realmente -o no- hacerme motera. Claro que, como en otros aspectos de la vida, la cosa ha cambiado también para ellos. El romanticismo y la épica de ir casi a salto de mata, durmiendo en tiendas de campaña, en sacos... "donde se puede", ha dado paso a otra situación más confortable, la de dormir "donde se debe", en estupendos hoteles, previa reserva con meses de antelación, comer en los mejores restaurantes y competir por ver quién la tiene más grande -la moto, digo- Como ven Vds., nada al azar. Pese a todo, y si me reencarno, me pensaré lo de hacerme motera. Pero de las de hotel y restaurante, claro.

viernes, enero 12, 2007

ESE OSCURO OBJETO DEL RELAX



Aunque no se lo crean Vds., lo que ven en la imagen no es ningún tipo de insecto, arácnido o marisco multi-patas. Se trata de un sencillo aparatito, de fácil manejo, que se utiliza para dar masajes en el cuero cabelludo.
Una servidora siempre ha tenido debilidad por los masajes, tanto en el cuero cabelludo como en la espalda. También es verdad que nunca he encontrado voluntario-a para procurarme dichos masajes de no ser pagando religiosamente un pequeño estipendio. De hecho, si un día decidí raparme la cabellera fue para dejar de visitar la peluquería con tanta frecuencia, pues, previo pago, las peluqueras no sólo me prodigaban las consabidas friegas que acompañan al ritual del lavado, corte y peinado, sino que además, impávida yo, me dejaba ejecutar diversas técnicas con desigual resultado -más o menos afortunado- con tal de prolongar por más tiempo dichos momentos de relax. Después de la "sesión" había que asumir los resultados, eso sí.
A lo que vamos, haciendo caso de ese dicho: "El buey solo bien se lame", me decidí a adquirir ese curioso objeto para intentar madurar en el aspecto sensitivo, no sé... tal vez para ser una persona relajoindependiente. Total, que una se las prometía felices al pensar: "Qué bien, todas las noches al acostarme me aplico el invento y verás qué bien duermo", cuando vio su gozo en un pozo al comprobar que "algo" debe poseer la mano ajena que no tiene la propia, pues al menos el resultado no es el mismo.
En efecto, la placentera sensación de cosquilleo que a uno le proporciona el aparatito cuando es manipulado por otra persona, es incomparablemente superior a la obtenida por dicha varilla cuando es manejada por el propio sujeto, ¿porqué será?...
Resumiendo y para no aburrir, he conseguido no-relajarme, por consiguiente no-dormir y encima se me cansa el brazo. Qué vida.

domingo, enero 07, 2007

CANCIÓN NOVÍSIMA DE LOS GATOS


Mefistófeles casero
está tumbado al sol.
Es un gato elegante con gesto de león,
bien educado y bueno,
si bien algo burlón.
Es muy músico; entiende
a Debussy, más no
le gusta Beethoven.
Mi gato paseó
de noche en el teclado,
¡Oh, que satisfacción
de su alma! Debussy
fue un gato filarmónico en su vida anterior.
Este genial francés comprendió la belleza
del acorde gatuno sobre el teclado. Son
acordes modernos de agua turbia de sombra
(yo gato lo entiendo).
Irritan al burgués: ¡Admirable misión!
Francia admira a los gatos. Verlaine fue casi un gato
feo y semicatólico, huraño y juguetón,
que mayaba celeste a una luna invisible,
lamido (?) por las moscas y quemado de alcohol.
Francia quiere a los gatos como España al torero.
Como Rusia a la noche, como China al dragón.
El gato es inquietante, no es de este mundo. Tiene
el enorme prestigio de haber sido ya Dios.
¿Habéis notado cuando nos mira soñoliento?
Parece que nos dice: la vida es sucesión
de ritmos sexuales. Sexo tiene la luz,
sexo tiene la estrella, sexo tiene la flor.
Y mira derramando su alma verde en la sombra.
Nosotros vemos todos detrás al gran cabrón.
Su espíritu es andrógino de sexos ya marchitos,
languidez femenina y vibrar de varón,
un espíritu raro de inocencia y lujuria,
vejez y juventud casadas con amor.
Son Felipes segundos dogmáticos y altivos,
odian por fiel al perro, por servil al ratón,
admiten las caricias con gesto distinguido
y nos miran con aire sereno y superior.
Me parecen maestros de alta melancolía,
podrían curar tristezas de civilización.
La energía moderna, el tanque y el biplano
avivan en las almas el antiguo dolor.
La vida a cada paso refina las tristezas,
las almas cristalizan y la verdad voló,
un grano de amargura se entierra y da su espiga.
Saben esto los gatos mas bien que el sembrador.
Tienen algo de búhos y de toscas serpientes,
debieron tener alas cuando su creación.
Y hablaran de seguro con aquellos engendros
satánicos que Antonio desde su cueva vio.
Un gato enfurecido es casi Schopenhauer.
Cascarrabias horrible con cara de bribón,
pero siempre los gatos están bien educados
y se dedican graves a tumbarse en el sol.
El hombre es despreciable (dicen ellos), la muerte
llega tarde o temprano ¡Gocemos del calor!
Este gran gato mío arzobispal y bello
se duerme con la nana sepulcral del reloj.
¡Que le importan los senos (?) del negro Eclesiastés,
ni los sabios consejos del viejo Salomon?
Duerme tu, gato mío, como un dios perezoso,
mientras que yo suspiro por algo que voló.
El bello Pecopian (?) se sonríe en mi espejo,
de calavera tiene su sonrisa expresión.
Duerme tu santamente mientras toco el piano,
este monstruo con dientes de nieve y de carbón.
Y tú gato de rico, cumbre de la pereza,
entérate de que hay gatos vagabundos que son
mártires de los niños que a pedradas los matan
y mueren como Sócrates
dándoles su perdón.

Federico García Lorca (España, 1898 - 1936) Poeta y dramaturgo español.
Selección: "Canción novísima de los gatos" ( con sonido) que permaneció inédito hasta 1986, fecha en que fue encontrado.

jueves, enero 04, 2007

¡¡AY...QUE VIENEN LOS REYES!!


Vísperas de Reyes y aún no me he decidido sobre qué les voy a pedir. No sé si será porque con el tiempo me he convertido en una escéptica irredenta que cree en muy poquitas cosas: Ni en reyes, ni en papás (noeles o no noeles), ni en políticos, ni en belenes, ni tan siquiera en el reno que tira del trineo de Sta. Claus (por mucho que me digan a mi, ese reno tiene una cara de farsante que tira para atrás).
Es más, estoy por decirles que en realidad no he creído NUNCA en
esos reales sujetos con nombre evocador a colonia añeja, Magos de Oriente... ¿no les recuerda a aquella colonia que usaban nuestras abuelas llamada Maderas de Oriente? siií... hombre, aquella que tenía dentro del frasco un palito de madera -creo que todavía existe-.
Cuando era pequeñita y vivíamos con los abuelos en su casa del pueblo, los Reyes Magos traían los regalos la noche del día 5, pero lo hacían antes de irnos a la cama -en mi familia para estas cosas siempre hemos sido un poco excéntricos, y ya de paso nos acostábamos con los deberes hechos-. Un buen rato después de la cena yo percibía cierto desasosiego entre los mayores, un ir y venir de lo más sospechoso, pues justo un momento antes de que llegaran "ellos" más de un adulto de la familia salía de la cocina -que a la vez era comedor- al portal y, a través de un pequeño ventanuco practicado en la pared y velado por una cortinilla, yo veía un trasiego de sombras pulular por dicho pasillo.
Excitados y nerviosos regresaban dentro otra vez y al poco rato decían: "¿No oyes?...ya están ahí".
Evidentemente yo no oía nada -y ellos tampoco-, pero por si acaso les decía que sí a todo. Más que nada por no desilusionarles. Seguí la farsa unos cuantos años más -poquitos, no se vayan a pensar...-, hasta que ¡por fín!... dejaron de creer en tonterías. Igual que críos.
De todos modos les voy a contar un secreto: Todos los años coloco unas zapatillas rojas -que no tengo- bajo un abeto navideño -que no tengo-, junto a un plato de polvorones -que tampoco tengo porque ya me los he comido en Navidad- para esperar unos regalos de Reyes -que religiosamente tengo cada año cuando me levanto la mañana del 6 de enero-. Qué cosas...

lunes, enero 01, 2007

LA ¿ALEGRÍA? DE EMPEZAR UN AÑO NUEVO


Primero de enero de 2007. Y aquí no ha pasado nada. Parece que después de las felicitaciones, los buenos deseos, los brindis, las uvas y el letargo consiguiente en el sofá de casa cuando al final decides no salir en nochevieja, debiera de ocurrir algo extraordinario. No sé... algo así como si al colgar de la pared el almanaque del nuevo año mudáramos de piel al igual que las serpientes y, junto al viejo calendario lleno de avisos y notas adicionales, arrojáramos a la basura nuestro desgastado y fofo envoltorio. Motivo más que suficiente para estar felices y contentos ¿verdad? Pues lo lamento, pero la menda lerenda de momento no ha sentido nada y aún no ha llegado a pesar sobre su conciencia esa alegría desbordante que se supone debe suceder al tradicional cambio de guarismo anual. Mi perro no lo sé, porque como va a su bola y es un inconsciente...
Puede que algo haya tenido que ver el hecho de que el año se despide de una forma un poco triste, dejando un desagradable sabor de boca... las últimas imágenes televisivas han tenido buena culpa de ello: Una terminal aeroportuaria por donde transité hace tan sólo unos meses buscando la catapulta que me llevaría a Austria está reducida a escombros y, lo que es peor, convertida en mausoleo para un par de jóvenes ecuatorianos; a un tipo -miserable y todo lo que se quiera- le anudan una "corbata" en torno al cuello -de prisa, corriendo y a la chita callando-, le balancean suspendido de ella y difunden parte de esas imágenes con el mismo triunfalismo que un cherokee enarbola en su mano la cabellera de un "rostro pálido" - de momento las imágenes más light, las heavys llegarán en breve-; un puñado de energúmenos con unas banderas como la de España vociferan ante la sede de un partido pidiendo ¿?...

En fin ¿qué quieren que les diga?... de ayer a hoy me esperaba otra cosa, tantos amigos solicitando para la que suscribe buenos deseos, felicidad a raudales, salud...etc., etc., y ya lo ven... hoy me he levantado con jaqueca -y encima ayer no bebí-, pongo la tele a mediodia y aparece Julio Iglesias, y unos operarios siguen retirando escombros de un aeropuerto mientras unos familiares angustiados digieren como pueden la desesperanza. La cosa no puede empezar peor, esto no era lo hablado...