Páginas

miércoles, agosto 12, 2009

NUESTRO IMPOSIBLE VIAJE A NINGUNA PARTE





Un imposible viaje a ninguna parte
es ese sueño que intenta,
oculto tras un baluarte,
convertir una mentira en arte
para huir del agobio, vencer el oprobio
y, lejos de las cadenas que nos atan,
que tú me ames y a mi vez poder amarte.

Existe un lugar en el mundo al que podrás escaparte,
y yo, cual cazador furtivo,
seguirte hasta un oscuro callejón
para en un descuido asaltarte,
comer tus labios a besos y abrazarte.

Hay un país de ensueño,
llamado Maravilla, que nunca tiene dueño,
donde habita el insomnio y se fornica todo el día,
donde no se pone el sol
y la luna seductora es seducida cada noche
por un tal Don Juan Tenorio.

Más allá de las nubes y las sombras
emerge el Hotel Nostalgia
que nos aguarda hace rato tapizado con alfombras,
allí nos espera una alcoba con cama con dosel y un gato,
y encima de la mesilla pajaritas de papel
que lucirán sombrero y por corbata un cascabel.
Habrá una cesta de frutas con un letrero que diga:
“son del árbol prohibido, no tocar estas naranjas”
y tú, como buen caballero, educado, prudente y cohibido,
no tocarás ni una raja.

Se oirá una radio que emita en frecuencia modulada
alegres cantos de sirena que a voces nos estén llamando
aunque no nos digan nada.
Y en torno al hotel, para que nadie moleste,
los jinetes de la muerte y de la peste,
aliados con nosotros y por una buena causa,
habrán cavado mil zanjas.


En ese sitio imposible habrá playa y habrá mares,
habrá lluvias y habrá risas, lágrimas de dicha y risas
y haremos el amor sin prisas.

En ese pueblo invisible
no ha de faltarnos buen vino, prometido,
y tampoco la cerveza,
yo me ocuparé de ello por si a ti te da pereza.

Cederemos un espacio a las tertulias,
prestaremos el tiempo a esas calladas pláticas
donde hablarán nuestros ojos por nosotros,
llenos de pasión y fuego,
y después, temblando de gozo,
daremos en pensar en lo que va a venir luego,
ese mágico ritual de amor, caricias y juego.
Rozaremos nuestras manos con respeto
y saltarán chispas, una especie de calambre
que barrunta colmadas raciones de sexo
para un par de muertos de hambre.

El imposible viaje a ninguna parte
nos llevará de regreso hasta ese rincón
donde un día, tristes y cabizbajos,
nos despedimos y nos dijimos adiós,
dejando como prenda en ese sitio
un trozo de corazón.


lunes, agosto 03, 2009

DECLARACIÓN DE INTENCIONES



Tumbada sobre mi lecho
no duermo, sólo me echo,
no sueño, escucho mi pecho
y mi corazón está al acecho
por si el tuyo está en barbecho.
En ese instante aprovecho:
con cariño y sin despecho
siembro en tu amor maltrecho
la simiente de un helecho.
Voy de frente y por derecho,
llego a ti a través del techo,
vengo desde lo oscuro y estrecho
y traigo el morral muy hecho
del cariño y las pasiones que cosecho.
Aún nos separa un buen trecho,
pero… tú lo sabes bien, sospecho:
no soy de tienta un deshecho
y de lo adverso no me endecho.
Aunque incurra en delito de cohecho,
si no logro que seas un amante de provecho,
vive Dios que haré de ti un amante satisfecho.