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sábado, julio 31, 2010

DE CÓMO ABRAZAR LA MISANTROPÍA






MISÁNTROPO:


Persona de carácter huraño y desabrido que manifiesta aborrecimiento por el trato humano.

A la misantropía se puede llegar por distintos cauces, supongo… -esto es sólo un suponer, pues ni soy lingüista, ni filósofa, ni científica, ni socióloga, ni antropóloga ni psicóloga, no soy nada, ésa es la pura verdad-.

Uno de ellos puede ser el cauce intrínseco, el que uno lleva por dentro como carga genética o simplemente porque viene con nosotros de serie, lo mismo que nos viene dado el color de pelo. También es un suponer que en la niñez los rasgos del misántropo están menos marcados, se dice que los niños son más alegres, que tienen siempre motivos para estar contentos… se dice… se dice… se dicen tantas cosas que no son verdad…

Otro cauce para abrazar la misantropía es el puramente extrínseco, es decir, uno viene al mundo bien, contento, encantado de conocerse, pero luego las circunstancias de la vida le llevan a ¿aborrecer…? a la especie humana. Puede que aborrecer sea una palabra demasiado rotunda, en todo caso puedo dar como buena “una cierta animadversión” y de ahí no bajo un punto. La vejez, la mucha reflexión, el aislacionismo, las nuevas tecnologías que nos llevan a adquirir unos hábitos en cuanto a ocio que se desarrollan en solitario, las prisas y el estrés que hacen que nuestra vida social a veces se vea recortada considerablemente. Todos ellos son factores que pueden conducir al individuo a vivir su vida de fuera a dentro, en vez de dentro a fuera, y a sentirse cada vez más a gusto haciéndolo de ese modo.

Pero también hay causas debidas al modo de conducirnos los humanos y de relacionarnos entre nosotros, ocasionadas por un mal uso de dichas relaciones, que hace que éstas se vean emponzoñadas, deterioradas… siendo germen y origen de desengaños, desencantos, frustraciones, dolor… y por consiguiente, como mecanismo de defensa frente a posibles y ulteriores relaciones lesivas, uno elabora una coraza, que en realidad es más un muro de metacrilato que le aísla del exterior, del contacto con los “otros”… del dolor.

Es triste comprobar cómo uno, pasado el tiempo, se siente estafado, engañado por quien ha sido objeto y destino de sus afanes, de su cariño. Es triste comprobar, cuando se nos cae la venda de los ojos, que todo lo que hay detrás es sólo mentira, mentira, mentira, mentira… que de algún modo hemos sido utilizados por alguien cuando ha precisado de nuestra compañía, pongo por caso: tal vez para mitigar un aburrimiento pertinaz, tal vez como paño de lágrimas en algún momento dado, tal vez como objeto de estudio, sí… a veces suscitamos curiosidad por mil y una razones, y somos sometidos a estudio con la misma precisión que un entomólogo estudia a un insecto nuevo, pero luego… una vez que desaparece la magia y lo sabemos todo ¿qué ocurre con el insecto…? ¡¡Se le pisa o se le arrancan las alas!! Todos guardamos dentro algo de ese niño travieso y dañino que fuimos antaño, y aunque hemos crecido, seguimos arrancando alas y pisando a las hormigas que van cargadas con una enorme miga de pan diez veces más grande que ellas. Es curioso, no es lo mismo ser útil que ser necesario. Lo necesario casi siempre es útil, pero lo útil no tiene porque ser necesario; la utilidad se mide… cómo diría yo… en unidad de tiempo, algo es útil hoy, mañana o dentro de un mes. Lo necesario se mide más por la calidad, por sus bondades… aunque algo no sea bonito, aunque alguien no sea especialmente bello o brillante, si nos es necesario, es bueno. Utilitarismo… una palabra sencilla que encierra dentro de ella toda una doctrina, corriente de pensamiento que intenta de algún modo emparentar con la moral haciéndonos comulgar con ruedas de molino, pero ya ven que no.

Lo peor de todo es que cuando nos damos cuenta de ello, de que todo ha sido una farsa, que donde parecía que había mucho ruido en realidad no había nueces… nos sentimos frustrados y dolidos como si nos hubiesen dado una puñalada trapera. En realidad debería ser al revés, el momento en que se descubren las cartas y se ponen boca arriba es el momento de la “verdad” por mucho que ésta duela, es cuando deberíamos sentirnos menos humillados y menos estafados, y al revés… sentirnos dolidos por ese pasado “feliz” en el que estábamos lo suficientemente ciegos como para no ver que detrás de nuestra historia no había nada, había humo, gas… pestilente gas…

Aún me miro las manos, surcadas de venas azules y gruesas como cordones, surcadas de arrugas, y… dejémonos de eufemismos, no son manos de clásica, son manos de vieja… las contemplo y veo que, hartas de trabajar, están perdiendo hasta los diseños de sus huellas digitales, y me pregunto -aparte de por qué yo no soy princesa si tengo las venas azules, pues mi sangre ha de ser azul necesariamente- cómo es posible que siendo tan vieja siga siendo tan inocente para muchas cosas, cuándo aprenderé… pero nunca hallo la respuesta.


Poco a poco de ese modo, golpe viene, golpe va… es cómo uno se desencanta de la especie humana y deposita la mirada en el reino animal, un gato, por ejemplo, siempre me vendrá de frente, nunca me dirá que soy maravillosa o inteligente, él se limita a pedir su comida y ya está, le soy útil, puede que hasta necesaria, pero le seré útil cada día que necesite comer, que son todos los días de su vida. Y eso que el gato no es el mejor ejemplo, porque, qué me dicen del perro… ése sí que no vendrá a decirme nunca con ñoñería, esto me aburre y me hastía, estoy pensando en cambiar de dueña… El humano, sí. Los humanos nos aburrimos de todo y de todos. Un humano hoy me adula, me dice que le gusto, hasta le soy útil, qué cosas… pero eso es sólo hasta que empieza a serle útil otra gente, otros amigos, otro círculo que se abre mientras el mío se abrocha con la disculpa de la distancia, el olvido, lo que no conviene, lo que conviene, lo que contiene, lo que no contiene… tonterías… y ¡mentiras! ¡Disculpas…! Nos pasamos la vida justificándonos a nosotros mismos cuando hacemos algo que sabemos de antemano que está mal, y en vez de verbalizarlo buscamos subterfugios, otros itinerarios que nos liberen y eximan de culpas y responsabilidades para que nuestras conciencias duerman más o menos tranquilas -si pueden-, sin importarnos un carajo los cadáveres que vamos dejando por el camino que, como suponen ya un lastre en nuestras vidas, es mejor dejarlos aparcados en la cuneta del olvido con alguna estúpida disculpa.

A la misantropía también se llega cuando uno considera que el mundo que le rodea es mejorable en muchos sentidos, pero con los mimbres que tenemos pocos cestos podemos hacer, y que si la mediocridad tuviese alas no se vería el cielo… desde luego el misántropo siempre es alguien vanidoso y engreído que se cree superior a los demás. Ése es un dato inapelable.

Como colofón sólo añadiría algo: ruego a Dios que no haya una segunda edición de “esto” que nos toca vivir, pero de ser así, espero que a mí me convierta en bicho y, puestos a pedir… que sea un bicho que ni sienta ni padezca, que carezca de sentimientos para que sufra lo menos posible

viernes, julio 30, 2010

ORGULLO CIEGO



Asomada a la ventana, apoyadas las manos suavemente pero con firmeza sobre el alfeizar, le gritaba entre hipos:

-Y no vuelvas a aparecer nunca más por aquí, espero no verte, miserable, ya no me quieres… no necesito la limosna de las pocas palabras que rompen tus largos silencios, me oyes… no quiero saber más de ti.

El tipo, imperturbable, escuchaba la arenga desde la acera, y sólo movía levemente el músculo que tiraba de una de sus cejas hacia arriba para darle a su cara un aspecto de lo más burlón.

Ella intentaba mantener la compostura como podía, aunque presentía que las lágrimas pugnaban por ahogarla. Es curioso, pero hay dos tipos de llantos: los que vienen de los ojos y caen hacia abajo, que viene a ser lo mismo que agua de lluvia; y el llanto que nace de dentro, de las propias entrañas, y luego sube hacia arriba, hacia los ojos. Éste segundo se parece más al agua de un pozo o de un manantial, y es un tipo de llanto mucho más peligroso que el primero, pues a medida que sube por el cuerpo pone en peligro la integridad física del sujeto, pudiendo incluso llegar a ahogarle.

El fulano por fin rompió su silencio y le espetó desde abajo:

-Vamos a ver… no te he dejado de querer, sencillamente… porque nunca te he querido; no he dejado de venir, sencillamente… porque nunca he venido; no he destrozado mis silencios con palabras limosna ni con palabras bomba, sencillamente… porque nunca te he hablado… a… ti ¿te enteras? Lo que ocurre es que tú ves lo que no hay y lo que no es: ESTÁS CIEGA… ¿me oyes? ¡CIEGA!

Y se lo dijo tal cual, con mayúsculas, unas mayúsculas que sonaron a tipografía de cartel descomunal, uno de esos que se colocan en las fachadas de los edificios de Gran Vía, pongamos que hablo de Madrid.

Ella podía soportar aún más, incluso su orgullo malherido, pues lo de tener el alma herida llega a ser un modo de vivir, un estilo. Lo mismo que el deportista hace del deporte su modelo de vida o el rico lo hace con sus bienes, el célibe con su hambre atroz, el erudito con sus libros y bagaje cultural o el gilipollas con sus tonterías, así, el herido de alma, el humillado, vive y sueña rodeado de humillaciones, tragándose su orgullo y su daño, lo cual no le hace necesariamente ser mejor persona, al contrario… el humillado puede llegar a convertirse en alguien tan miserable como el que humilla, incluso más, en alguien resentido, ácido de humor y amargo de carácter. A veces pensamos erróneamente que las personas ácidas y sarcásticas son dueñas de una inteligencia más fina y sutil, qué va… sólo son personas como las demás, pero más ácidas y sarcásticas, igual que ocurre con las naranjas o con las ciruelas.
De modo que ella aguantó la lapidación verbal a la que él la sometió, tratando de esquivar cada piedra que la arrojaba en forma de verdad, “su verdad”, que a fin de cuentas era la única verdad.
Por fin se retiró de la ventana y apoyó la espalda contra el muro que daba a la calle, sollozando, dejando fluir sus sollozos con objeto de achicar el agua de las lágrimas que le venían de dentro, esas lágrimas que como he dicho antes, suben y suben de nivel, llegan hasta el cuello… y sientes que te ahogan, que no puedes hablar porque te duele la garganta como si tuvieses mil anginas inflamadas. De fondo, los gritos de él… ¡CIEGA! ¡¡ESTÁS CIEGA!! Y las carcajadas, se reía como sólo un torturador que disfruta despedazando a su víctima sabe hacerlo.

Como pudo, con la voz quebrada, ella le gritó desde dentro:
-No estoy ciega, no estoy ciega, es mentira todo lo que dices… te has burlado de mí, ahora y siempre… no estoy, ciega, no estoy ciega…-

Cada vez lo decía más bajito mientras deambulaba por la habitación buscando algo a lo que asirse para no caer desplomada y lastimarse, la cabeza le daba vueltas y sentía que el suelo había desparecido bajo sus pies. Un golpe seco contra lo que parecía un mueble, le hizo callar su salmodia repentinamente. Se dio en la frente con un borde, dolía, cada vez más, y manaba sangre, aquello parecía una buena brecha, sí… ¿quién coño ha puesto esto aquí? Se preguntó entre dientes mientras se llevaba una mano a la frente.
El colosal armario ropero, un armario megalítico, enorme, que llevaba allí desde siempre, toda la vida, ni se inmutó, desde luego no se dio por aludido.
Ella, de poder haber elegido, hubiese preferido ser sorda para no oír las carcajadas de él que le llegaban desde la calle cuando escuchó el sonido hueco del golpe que se dio contra el armario.

martes, julio 27, 2010

EL EMBARBUQUEJO






Mi verdugo era hermoso como un río y escaso como el Guadiana, y aunque tenía más de Guadi que de Ana, era mucho más de Ana que de Guadi, y yo sé lo que me digo.
Aparece, desaparece, desaparece y luego no aparece… eso es lo que pasó un día.
Yo me embarbuquejo con su recuerdo, es un recuerdo blandito y confortable, cálido… breve…
La gente de ciencias no sabe lo que es embarbuquejar, los de letras creen que lo saben, pero tampoco. Hay conceptos que escapan al conocimiento de los más eruditos, por otro lado tampoco han llegado a ser nunca conceptos patrimonio exclusivo del pueblo llano, será por eso que jamás han tenido que huir de él y por tanto son inclasificables.
Embarbuquejar es una hermosa palabra que a menudo suele vaciarse sobre alguien: déjame que te embarbuqueje, anda… y el otro se deja abrazar como un tonto permitiendo que unos brazos largos y peludos caigan sobre él y le llenen de caricias, eso es lo que a mí me pasó un día. También puede utilizarse en reflexivo, no en reflexivo de reflexionar, que es como pensar, pues para embarbuquejarse no es necesario pensar demasiado, sólo es preciso quererse. Con los demás pasa tres cuartos de lo mismo, excepto con los verdugos, a ellos no hay que prestarles demasiada atención salvo a aquellos ejemplares de verdugo que nunca atentaron contra la vida de sus víctimas aunque ellos piensen que sí. Cada vez que se produce un fenómeno de similares características, el verdugo Guadina, más de Ana que de Guadi, aparece, desaparece, desaparece… hasta que por fin reaparece bajo mi colosal embarbuquejo.

sábado, julio 24, 2010

EN BREVE A LA VENTA




ÉSTA ES LA PORTADA DEL LIBRO DE RELATOS QUE ¡POR FIN! VERÁ LA LUZ -LA ESTÁ VIENDO YA-EN EL QUE COLABORO JUNTO A OTRO AUTORES -SÍ, HABÉIS LEÍDO BIEN, TAMBIÉN ESTÁ MARTÍN GARZO- EN UN PROYECTO COLECTIVO PARA LA FUNDACIÓN SEGUNDO Y SANTIAGO MONTES.


CUANDO CONOZCA MÁS DATOS -PUNTOS DE VENTA...-, AQUÍ ESTARÁN, A LA VISTA.

MIS BICHOS

jueves, julio 22, 2010

A TRAVÉS




A través de la noche sedente
sigo tus huellas,
me pierdo en sus sendas de luto
y muero con ellas.

A través de mi sueño candente
surgen centellas,
déjame que mis manos te canten
sones de estrellas.

A través del alba incipiente
mi sorna sellas,
mis besos guardas en barro cocido,
en un recipiente,
y cuando piensas que nadie te mira,
sus bordes, mis labios,
con pasión mellas.

miércoles, julio 21, 2010

CIERRO LAS FRONTERAS AL AMOR




Cierro las fronteras al amor
para que no pase dentro
y se quede fuera,
capturado tras las rejas,
mi dolor.
Miro en derredor y no veo a nadie,
que nadie me mire ni nadie me hable,
me gusta estar sola
si no oigo el sonido de tu voz.
Égloga de versos derramados
sobre un prado verde,
ríos que vierten llantos
y arrastran piedras
hasta la orilla de mi boca,
besos salados que no existen
pero atrapan mis labios
en tus labios,
caricias que ruedas por mi espalda
y se pierden en la albura de mi cuello,
noches en vela, sollozos
e ilusiones arrojadas a los pozos.
Fiesta en gris para uno sólo,
espacio infinito en blanco y negro,
nuestro universo se ajusta
a una ventana,
nuestro amor se explica en
megapixels
y viaja sobre un rail
de banda ancha.
Tanto esperar para nada,
tanto tiempo desgastado,
tanto queda por delante…
no lo quiero, lo regalo.
Cierro las fronteras al amor
y no escribo ni un soneto más
en tono epitalámico,
pondré una sordina
a esas voces de sirena
que reclaman mi pasado
y de nuevo, si no estás,
circundaré mi mañana con cadenas
y encerraré mi ayer,
cual Segismundo, en el ergástulo.

lunes, julio 19, 2010

¡¡OTRA EXPO!!




EFECTIVAMENTE ESTAMOS EN RACHA, SERÁ LA SEGUNDA QUINCENA DE NOVIEMBRE EN EL C.CÍVICO BAILARÍN VICENTE ESCUDERO, Y SE DENOMINARÁ... "POETA LO SERÁS TÚ", POR SUPUESTO NO PODÍA SER DE OTRO MODO.

domingo, julio 18, 2010

¿Futura colección? Todo se andará...



Esta imagen puede ser el inicio de otra nueva serie fotográfica que, de ser así, se materializaría en foam. Ideas nunca faltan, si la suerte acompaña y siguen apostando por el artista... la nueva colección vería la luz dentro de unos meses.

sábado, julio 17, 2010

SOY LA MÁS TRISTE DE TUS AFICIONES



Soy vacío negro
en una mancha verde,
soy cráter ardiente
de un volcán,
soy la lava que abrasa
tus amaneceres
y la noche que me arrastra
cuando tu rastro se pierde.
Soy el pico de un tucán
que destroza aconteceres,
soy paisaje desolado
en un lienzo de papel,
soy página en blanco
en el libro de tu historia,
soy asfalto moteado
con la tinta de un pincel,
soy tarde gris en tu verano,
y tú, requiebro luminoso de neón
sobre mi cama, encima del dosel.
Soy un día triste de septiembre,
lo llevo escrito en la frente
además de en un panel,
soy música de réquiem en la radio,
y en tu plato, reseca,
soy la miga de un pastel.
Soy la mala poeta que te versa,
el agua fresca que te besa,
soy una suma de adicciones,
soy piedra de granito
con corazón de fresa,
soy auto de fe sacramental,
soy la dueña absoluta
de mis complicaciones,
soy ese portazo que retumba
en tus oídos sin contemplaciones
soy de tu latir las contracciones,
soy… la más triste de tus aficiones.

jueves, julio 15, 2010

POETA LO SERÁS TÚ en ZAMORA

POETA LO SERÁS TÚ en ZAMORA, Sala de Exposiciones del Palacio de la Alhóndiga



PUES SÍ, AHÍ ESTAREMOS... EN ZAMORA, DEL 12 AL 31 DE AGOSTO.
SERÍA INJUSTO NO EXPRESAR PÚBLICAMENTE MI ENORME AGRADECIMIENTO AL "TATO CHEMA", QUE ES QUIEN HA MOVIDO LOS HILOS PARA QUE POETA LO SERÁS TÚ TAMBIÉN SE VAYA DE VERANEO... A ZAMORA, NADA MENOS QUE AL PALACIO DE LA ALHÓNDIGA, CON LO FRESQUITO QUE SE TIENE QUE ESTAR AHÍ.

¡GRACIAS CHEMA, SI ME LEES!

lunes, julio 12, 2010

TE VAS A ENTERAR




Cuando mi verdugo acabó con mi vida y empezó con la otra, no supo qué hacer conmigo y me arrojó a lo más profundo de un arcón congelador. Sentí cómo se cerraba la tapa de golpe, y después el espacio se quedaba sumido en el frío y en las tinieblas. Poco a poco mis ojos se fueron acoplando a la oscuridad y me di cuenta de que allí yo no era la única, ese sitio estaba sembrado de cadáveres, es decir, mi verdugo era un asesino en serie, y a juzgar por lo bien muertos que estaban todos esos, también debía de ser un asesino en serio. Me pareció que llevaban bastante tiempo allí dentro, sus rostros mostraban, aparte de las oquedades vacías de sus ojos, una perenne sonrisa bobalicona de autocomplacencia, por lo visto se habían acostumbrado a vivir en el arcón y eran felices como niños de pecho.
Me sentí incómoda, la verdad, olía raro, como a comida atrasada, pues además de mis homólogos, aquello estaba plagadito de restos de alimentos congelados. Me hice un hueco entre unos paquetes de hamburguesas, duras como piedras, y me dispuse a esperar acontecimientos. Observé, pasados unos días, que mi verdugo cada noche tenía la costumbre de acercarse al arcón, echaba un vistazo, contaba todos los cadáveres, uno, dos, tres, cuatro… y cuando se cercioraba de que todo estaba en perfecto orden, cerraba de un portazo y se iba.
A veces se olvidaba de cerrar, y yo, por optimizar los recursos energéticos, por no romper la cadena de frío de los alimentos congelados –y de los cadáveres, claro-, y porque soy buena gente, le chistaba para que cerrase: chisst, chisst…, le decía, entonces él se daba la vuelta, cerraba y se marchaba otra vez.
Yo les confesaba a mis colegas del arcón: cualquier día aprovecho uno de esos descuidos y me voy. Ellos, sin mirarme –entre otras cosas porque no tenían con qué-, respondían con sarcasmo: ¿Y qué crees que vas a encontrar ahí fuera? La misma mierda que aquí, sólo que sin congelar… ¿por qué piensas que no nos hemos ido nosotros antes que tú? Aquí ya tenemos nuestro hogar, nos sentimos queridos.
Les escuchaba con desdén, como quien oye llover, con repulsión, como quien oye un insulto, con escepticismo, como quien no se siente “querido” en un sitio, y con un… puntito de íntimo orgullo, pues estaba –y estoy- bien segura que ése no es el lugar más adecuado para enterrar una muerta de sangre caliente como yo, en cuanto pueda me largo, pensaba en voz alta.
Hace tan sólo unos días ha vuelto a ocurrir, de nuevo se ha dejado abierto el arcón, pero esta vez no le he chistado, cuando se ha dado la vuelta, sin apenas despedirme de los otros cadáveres, he saltado al exterior y me he dado a la fuga. Ahora soy un cadáver errante, y ellos llevaban razón, fuera hiede tan mal como dentro, apesta… para mí todo sigue igual. Pero mi verdugo va a encontrarse mucho mejor de ahora en adelante sin sentir sobre su conciencia mi mirada inquisidora.

viernes, julio 09, 2010

QUIERO EXPRIMIR LA VIDA




QUIERO EXPRIMIR LA VIDA


Quiero exprimir la vida
lo mismo que una naranja,
quiero beber su jugo de golpe
como el suicida que,
cortando sus venas,
corta el yugo y ávidamente liba
la sangre que poco a poco
mana de sus heridas.
Quiero saberlo todo,
quiero aprender los trucos del mago
que hipnotiza con las cartas
de un tahúr que siempre gana,
y, con su cara de póker,
sin tocar ni la baraja,
elegantemente mata.
Quiero disfrutar del verde
hasta volverme loca y vaca,
quiero beber la cerveza
que cabe en el espacio
redondo de una cloaca.
Quiero ser libre algún día
para no saber qué hacer con ello,
con mi libertad y osadía,
con mi arrojo adormecido
germen de mi autonomía.
Quiero probar a estar sola
en un nicho cuando muera,
y si me llevan flores
mi deseo es que
las pongan en salmuera,
así, si pasea algún bicho entre sus hojas
que piense que está en el mar,
ya ven qué paradoja,
y crea que su nombre es calamar,
que la brisa es a salitre,
que lo que vuela es gaviota
en vez de buitre,
y lo que descansa debajo
de mi losa es sirena
en lugar de una marmota.

miércoles, julio 07, 2010

AL SOL



Recuerdo días felices,
horas sin nombre,
tardes sin sombra,
evoco todas mis raíces
y me parece mentira
que, dando tanto amor
y llorando tanta gloria,
aún guarde incólume
en el desván de mi memoria
un poco de sitio libre
para lamer mis heridas
y acariciar a solas,
estando el alma dormida,
la huella de mis cicatrices,
tatuajes indelebles
diseñados en mi cuerpo
con tinta de color negro
cual crespones de difunto,
son las señas de preludios otoñales,
contraseñas de finales de un estío
de ratos inolvidables
en que me creí tu novia,
y tú, todo un caballero,
me obligaste a ser señora,
que si por mi gusto fuese
contigo hubiese volado
a gritos desde una noria
o aferrada a la grupa de un cometa,
y hubiese llegado el tiempo
de gozar casi en la meta
acerca de tocar el cielo
y rozar el cutis de las estrellas
desde un paracaídas
suspendido entre las nubes
por un hilo de algodón,
por la pluma de un gorrión
o el pelo de un calvo albino,
todo muy de quita y pon…
como los amores difusos
que no se ven ni se tocan
pero son del corazón.

lunes, julio 05, 2010

NUEVOS AIRES



POETA BULULÚ SERÁ LA DENOMINACIÓN QUE UTILIZARÁ ESTA MICRO-COMPAÑÍA EN LA NUEVA ANDADURA QUE ARRANCA, MEDIO EN SERIO MEDIO EN BROMA, MEDIO JUNTOS MEDIO A SOLAS, PERO NUNCA EN TUMULTO, TRES... YA LO DICE EL REFRÁN, SON MULTITUD, Y SI ALGUIEN SE AGREGA QUE SEA PARA TRABAJAR CON ARTE Y SIN ÁNIMO DE LUCRO. NADA MÁS ( Y NADA MENOS)