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viernes, diciembre 31, 2010

CALENDARIO 2011

calendario 2011


Aquí dejo un calendario personalizado, sin días ni meses ni semanas, para que cada cual distribuya su tiempo como mejor le parezca, dando saltos hacia adelante o hacia atrás, de derecha a izquierda, de perfil o de frente.

¡¡FELIZ 2011!!

jueves, diciembre 30, 2010

DECÁLOGO LOCO



1- Te querré siempre, a pesar de cualquier cosa.
2- Prometo cambiar de color tus días grises, a naranja.
3- Velaré tus sueños para que se cumplan, y si no lo hacen, se van a enterar… empezaré a soñarlos yo.
4- No intentaré cambiarte: ni tus manías, ni tus pasos ni tus aficiones. Potenciaré tu bueno, maquillaré tu malo, conservaré tus virtudes entre hielo para que no se amustien, pondremos tus defectos al sereno, para que se oreen un poco.
5- Incrementaré el capital de amor que deposité en su día a plazo fijo, al final, aunque el interés sea escaso… si el plazo es bueno y dura eternamente, acaba uno ganando.
6- Seré el flexo que te alumbre desde tu mesilla.
7- Pienso ser la espuma de tu gel, para llenarte de burbujas y hacerte cosquillas en esas zonas que sólo la ducha, tú y tus circunstancias sabéis.
8- Seré el mal poema de amor que mortifique tus sentidos cada día.
9- Te escucharé siempre, es decir, cuando logres que yo calle.
10- Te hablaré de mí y no de nadie, recuperaré la locura ahora que he perdido la cordura, te mataré a besos para reanimarte con abrazos. Y eso.

martes, diciembre 28, 2010

SER O NO SER (soneto)


Ser o no ser, ahí está la cuestión:
parece que soy, que muevo y que tengo,
parece que estoy lejano y mantengo
a raya mi ego en tu imaginación.

Ser o no ser, engañar con pasión,
cuando tú me miras mi ocio entretengo,
con la voz que me inspiras te retengo
liando poemas sin más dilación.

Fingir presencias ocultas en lodo,
simular ser otro tras los cristales,
vender por saldo la nada y el todo
que va vigilando mis ventanales,
seguir en la brecha codo con codo
y amarnos con fuerza, como animales.

domingo, diciembre 26, 2010

DÍAS RAROS



A veces uno deambula por la calle sin salir de casa y le ocurren cosas de lo más curiosas… Sin ir más lejos, el otro día mis pasos se encaminaron hacia ese mágico lugar dispensador de músicas raras, sí… justo ése, el que estás pensando, el que está bajo los soportales y frente al museo. Cuando atravesaba por la calle H, justo ésa… la que estás pensando, percibí un extraño sonido, como un quejido que salía de dentro de un contenedor de basura. No es que yo sea muy dada a escuchar lo que me cuentan los contenedores, pero me pareció que podía tratarse del gemido de un bebé o un gatito, y no dudé en levantar la tapa del siniestro cacharro. Así, a bote pronto, más semejaba aquello un arcón congelador que un contenedor de basura, pues la vaharada de frío que me dio en plena cara, hizo que me frotase la nariz enérgicamente so pena de quedárseme ésta congelada. Era un frío húmedo, lo que es un frío de cámara frigorífica. Aparte de bolsas de basura y restos de comida, no había ser vivo alguno, y lo único que llamó mi atención fue una cabeza de maniquí parlante. Era ella la que gemía o… se quejaba, no sé exactamente qué hacía. Estaba tocada con una capucha de piel de leopardo, parecía muy distinguida, la verdad. Me quedé sorprendida, aunque tampoco demasiado, una ya ha visto tanto… pero le presté atención y vi que el frío emanaba del interior de esa cosa, de la dichosa cabeza, pues a medida que expulsaba aire con sus palabras, en lugar de vaho caliente, lo que exhalaba era un aliento sepulcral, gélido.

-¿Qué te ocurre, por qué lloras?- Pregunté

-No es para menos, aquí donde me ves, en este contenedor, soy lo que parezco, una mierda, pero antes de ser basura fui la auténtica y genuina reina de las sombras, que lo sepas, ocurre que en cuanto me di la vuelta un día, un tipo me desposeyó de mi título, sustituyéndome por una palurda, una de esas jennys vulgares y ordinarias, figúrate…- respondió.

-Ah, pues no hay color… donde esté tu prestancia… qué ingrato… - Mentí descaradamente, buscando su consuelo.

-¿Quién es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? ¿A qué dedica el tiempo libre…?- Pregunté sin demasiado interés, nada más que por cumplir.

-Es un ladrón que me ha robado todo- respondió la decapitada.

-Mujer, dame algún dato más, así no sé si podré ayudarte mucho, ladrones hay tantos… más aún en estas fechas del Corpus…-

-Estamos en Navidad, bonita- terció ella rápidamente, me pareció algo molesta -el tipo ése… luce una corbata muy larga, superlativa, la va arrastrando, y prendida de ella lleva todas sus miserias, sus tristezas, sus nostalgias y recuerdos, pero por más que hace no se la puede arrancar del cuello, es como un castigo o algo así, ah… también lleva una chistera-

-Ya, pues con esa descripción no creo que se me despinte si le veo… no te preocupes, chatina, que si llego a encontrármelo por ahí, le daré su merecido-

Cerré la tapa del arcón y proseguí mi camino, nunca he sido amiga de inmiscuirme en los asuntos amorosos de nadie y mucho menos en los de ciertas maniquíes congeladas. Además, tengo mis propios problemas como para andar compadeciéndome de cabezas plañideras. El camión de la basura, inmisericorde, en breve vendría a realizar su tarea diaria y con ello se acabarían todas sus penas, eso es lo que pensé.
Llegué a la tienda de música, el vendedor estaba dentro, en un reservado que tiene al fondo del local, siempre anda por allí, revolviendo entre papeles. Al oír la puerta, salió a mi encuentro, afable y sonriente, con ese aire de loco que le acompaña por doquier: el cabello largo y suelto, guedejas rizadas y cubiertas de canas, unas antiparras sobre la punta de la nariz y unos vaqueros tan raídos y desgastados como el sillón de brazos que invariablemente me ofrece para que me siente. En la tienda no hay mostrador, esa función la suple una mesa grande de escritorio, parecida a esas mesas que hay en los antiguos despachos de abogados o notarios; también está cubierta de papeles, facturas y carátulas de discos. Al lado hay un pequeño aparato de música, muy corriente, lo que ya no es tan corriente es la salida… los altavoces que tiene esa tienda son impresionantes, capaces de venderle a uno el peor disco del mundo, la cuestión es que allí suena todo tan bien… Mastropiero busca y rebusca en sus estanterías, además de lo que le he solicitado, me busca sucedáneos de ese mismo estilo que también puedan interesarme; lo sabe todo de todos, conoce cualquier dato de cantantes, músicos, discográficas, en particular de jazz y música clásica, después retira el celofán de cada uno de esos discos y los pone con calma para probarlos, él nunca tiene prisa por vender, claro que tampoco tiene gente; diríase que lo que le gusta del comercio no es la venta en si, si no que prefiere escuchar un tema y otro, descubrir y probar cosas distintas, paladear la música con esa gula insaciable que parece tener… Me ruega que me siente al otro lado de la mesa despacho, en el sillón raído que muestra su espuma con descaro, como si me sacara la lengua; él hace lo propio en su butaca director. Un perro pequeño, un yorkshire que no pesará ni un kilo, gimoteaba desde el reservado del fondo. Me asomé, era Pepe, su mascota. El fulano estaba enfundado en un abrigo de cuadros escoceses y al parecer lloraba por estar atado, él no quería, claro…
Le hice un gesto de lo más mesurado a Mastropiero… ¿puedo? No esperé respuesta, entré en el cuartito-oficina dispuesta a consolar a Pepe. El animal me cubrió de lametazos y carantoñas, y después me dijo al oído:

-Sácame de aquí, quiero ir a la calle, me meo como una burra…-

-No puedo hacer eso, sólo soy una clienta- Respondí, bajando mucho la voz.

-Eso dicen todos- Gruñó con fastidio.

-Bueno… es que ellos también serán clientes- le dije un tanto apesadumbrada por no poder ayudarle.

Pagué religiosamente y me largué de allí muy ufana con mi nueva tanda de temas de jazz melódico. Me resultó curioso pensar, de regreso a casa, que no había podido ayudar a ninguno, ni a la maniquí ni a Pepe. Y me entró cierta aprensión, una especie de reconcomio que no se me sosiega en el cuerpo, como diría el Sabio… ¿me estaré volviendo tan dura como el pedernal…?
La vida es difícil y mi viejo no comparte mi devoción por el jazz, él se quedó en la Madrecita María del Carmen de Manolo Escobar; no obstante le he sorprendido alguna vez imitando la trompeta de Miles Davis mientras se sacaba la dentadura postiza y la guardaba en el bolsillo superior de la camisa, seguramente para que ésta no saliera despedida de su boca al soplar con cierta energía. No suena lo mismo, yo sigo prefiriendo la trompeta de Miles Davis. Serán manías. Pero entiendo a mi viejo: con dentadura postiza es más fácil interpretar a Manolo Escobar que a Miles Davis o a John Coltrane.
Lo tengo decidido, lo que mejor le va a la misantropía –y no digamos a la poesía- es un buen haiku, así que a partir de enero, para simplificar, me matricularé en un curso de haikus. Ya está decidido.
Lester Young & Teddy Wilson - All of Me

sábado, diciembre 25, 2010

VARÓN




Varón, árbol de tallo juncal,
pura fibra musculada
que enlaza mi talle con fuerza
y con pasión animal.

Doblegándome,
crujes y cimbreas mi tallo
con tal lujo de detalles,
que quiebras igual que caña
mi columna vertebral.

Varón, sacude mi vientre con furia
y acomete mis entrañas
con maña pero sin saña,
bajo un brillo azul de luna
en una sábana blanca,
la tuya, llena de exvotos,
salpicada de crisálidas,
experta en poses de loto
y en maniquíes escuálidas,
anda, hazme sitio en tu laguna
y silénciame si alboroto
cuando te llore de gozo,
ardiente y emocionada,
aferrada a los barrotes de tu cuna,
en una batalla campal

jueves, diciembre 23, 2010

POETOGRAFÍAS en La Buhardilla


En breve, a partir del día 25 de diciembre hasta... que el cuerpo aguante, nueva colección de imágenes, como siempre el debut será en La Buhardilla, pero a partir de año nuevo y hasta finales de junio hay varios sitios comprometidos, distintos, todos interesantes.


Una musiquilla para animar la velada... Paloma Berganza y "Le valse a mille temps" a ver quién es el guapo que la sigue...

http://www.goear.com/listen/cdeef7f/le-valse-a-mille-temps-paloma-berganza



miércoles, diciembre 22, 2010

AÚN ME FALTA UNA PIEZA

Aún me falta una pieza,
una,
para completar tu puzzle,
el día que la consiga,
si la encajo,
podré decir con orgullo,
sin dolor, ni cobardía,
que no somos tan distintos:
tú no serás tan bueno,
yo no seré tan mía,
los dos seremos historia,
escoria, humo,
pasto de voraces llamas,
un objeto olvidado en un cajón,
una herida en las entrañas,
una grieta en la pared,
la tela del mantel deshilachada,
una madrugada fría desde el tren,
un desconocido en red,
una fotografía,
un libreto sin papel,
un tomo de filosofía.
.
Mishka Adams - God Bless The Child

martes, diciembre 21, 2010

EN ROSA



Fresca, joven es la rosa.
Prisionera en tus espinas,
rejuela de tallos tiernos
son tus brazos los que encierran
mis ansias que contaminan.
Espumas erizadas
en pétalos diminutos,
y el palpitar de tus labios
en mi boca se diluye
en el silencio, en un minuto.
Rosa de Alejandría,
zarzarrosa trenzada:
escaramujo un día,
mosqueta en una semana
y casi seis años de abrojo.
Larva en la primavera,
flor completa en el estío,
en el otoño,
deshojada, medio muerta,
se torna espectro de alambre
una vez llegado el frío.
Amores son como rosas
con espinas,
enlazadas por nudos verdes,
siendo recién brotadas
en el verano candente.
Y en septiembre,
las flores son piruletas
sin fragancia, que se pisan
y se aplastan.
Amores para el recuerdo,
pálida tonalidad,
como el fantasma del hambre
una vez llegado el frío.
Caen las primeras lluvias,
caen las hojas,
caen las vendas de los ojos
y blandos copos de nieve,
las rosas, ahorcadas en los rosales,
como suicidas amores,
sucumben al desafío.

lunes, diciembre 20, 2010

EN NARANJA



Verbo contenido,
acedo pensamiento,
dulce es la mirada,
grato es el sentido,
más que de limón,
de bergamota.
Transparente piel
que nos divide,
tastana impermeable
de ti, de mí,
cámara indeleble
que separa un par de almas,
y el corazón,
pulpa hecha bagazo
a causa del dolor,
por exprimido y desgajado
de tanto haber sufrido
y tanto haber llorado,
se torna lima acidulada.
Piropo en tu boca
y beso en mi cara,
tu escasa palabra,
breve y mesurada,
cuando me dedica
su zumo y su aroma,
aunque sea mentira
y ejerza de trápala
acre y amarilla,
no es naranja seca
para mis sentidos,
no es naranja amarga…
dulce mandarina,
eres casi clementina.

¡El maestro SATIE! "Gnossienne Nº 4"

domingo, diciembre 19, 2010

"MAJARETEANDO" EN BREVE...


....
[...]... ¡Vaya un poeta!
Que no permite que la flor que él imagina
escape de una maceta,
ni soporta que el hilo
sea largo y llegue lejos,
me refiero al que sostiene su cometa,
no entiende que los versos
somos libres y volamos
más allá de su planeta…
Por eso, sin dilación,
me he escapado de la cárcel de su libro
con un escaso equipaje,
un maletín de viaje
donde guardo las palabras
que él me dio,
el sonido silencioso de su voz
y el arte que le inspiró... [...]

Y el maná-maná

sábado, diciembre 18, 2010

ARQUITECTURA



Añoro tus curvas, tus rectas,
la línea de tu espalda y cada ángulo de tu cara.
Extraño los recovecos de tu cuerpo aún ignorados
aunque siempre, siempre, sospechados.
Echo de menos cada sinuosidad,
cada accidente y cada protuberancia de tu anatomía.
Evoco los planos de tu personal diseño,
conozco tus instalaciones paso a paso
y he trazado con mis dedos en el aire
todas tus estructuras, tu forjado.
He amasado con mis manos la argamasa
que moldea y que da forma a tu figura,
y en mis delirios he creído levantar tu edificio
para después alojarme en él como una ocupa.
He querido hacer real mi mundo onírico
aceptando sin ambages tu proyecto de obras,
pero mis circunstancias rubrican que,
donde yo soñé aplicado a ti el concepto arquitectura,
sólo existe la tristeza vacía de un solar.



Cuando recito este poema, siempre me acompaña Oscar Peterson con su inefable Georgia on my mind, precioso tema.... http://www.youtube.com/watch?v=6tY_RE7tWzM



viernes, diciembre 17, 2010

EN NEGRO



Fuliginoso hado,
me persigues y sacias
tu gula desatada,
oscuro devenir
te apropias de mi estrella,
calima denegrida
te ciernes sobre mí desde la cuna
y ejecutas tu sentencia atrabiliaria
hasta en la cama.
Turbio presagio,
pozo sin fondo,
singular es mi sino
y donde pongo el ojo
ya no cabe ni una bala.
Reveses del azar,
magnífica palabra,
en mi caso, emponzoñada,
atramento del destino
que me habla enloquecido
y ensombrece mi camino.
Negro es tu afán, me dice,
y la triste y luctuosa sonochada
tizna de luto
la tela de mi almohada.
.
Etta James - At Last


jueves, diciembre 16, 2010

EN BLANCO




Albura fría de la nieve
es gesto tuyo.
Bajo una manta gélida
mi cuerpo blando y viejo, yace:
tu pétreo corazón
apenas se conmueve.
Noches blancas,
insomnes serenatas
de albinas pesadillas,
dúctil colchón asexuado
sin fluidos destilados,
cámara triste,
jergón de moribundo,
silencio disuasorio
y, en el tejado, álfica la luna
interpreta un miserere
con voz queda y callada,
el suave terciopelo
entona con sordina.
Armiñado reflejo en mi ventana,
las horas pasan…
la noche está conmigo.
En blanco.
.
Ella Fitzgerald - Night And Day

miércoles, diciembre 15, 2010

SONRÍA, POR FAVOR



Me piden que sonría… el fotógrafo, el psiquiatra, el reverendo, el maestro, hasta el cartero… todos dicen que sonría, como si fuese tan fácil, es más, aseguran que la tengo muy bonita…
¿Qué hace falta para sonreír? Pintar una línea curva sobre la boca ¿no? A ser posible con la parte convexa apuntando hacia el mentón, lo contrario no es una sonrisa, es como estar triste. Ya… por supuesto, la línea ha de ser horizontal, la sonrisa de trazado vertical se da en otro tipo de bocas que no vienen ahora al caso, aunque también ellas debieran tener un buen motivo para sonreír, al menos, tener un motivo… y es que hay bocas verticales que no han llegado a conocer una sola razón para la risa.
Quienes han padecido el infortunio de conocer mi sonrisa vertical -pocos, la verdad, para qué nos vamos a engañar…-, también dicen que es muy bonita. Naturalmente, entre esos desafortunados no se encuentra el fotógrafo, ni el psiquiatra, ni el reverendo, ni el maestro, ninguno, salvo el cartero y eso por razones obvias… de lo contrario ya habrían perdido la cabeza, y a estas horas andarían como locos buscándola por cualquier sitio en vez de solicitar más sonrisas de éstas mías.
Por supuesto, siempre el “por supuesto” vaya delante, mi forma de explicar el mecanismo de la sonrisa es de lo más prosaico y naïf, pues hacerlo a través de otros mecanismos más científicos –por lo visto intervienen en ello no sé cuántos músculos faciales-, es asunto que corresponde a gente más erudita y sesuda que yo.
Lo que ya no está tan claro, al menos para mí, es que sonreír sólo sea una cosa muscular o cuestión de ponerle a mi cara una raya convexa, digo yo que puestos a poner… que me pongan una raya o que me pongan con un beso…
Línea cóncavo-convexa, líneas rectas, rictus… hoy no sonrío y tengo cara de póquer porque, póquer es a cartas, lo que raya es a sonrisa, sólo un juego de azares y de estrategias donde pierdes la camisa… ¡vamos… de prisa!



Stacey Kent - So Nice

martes, diciembre 14, 2010

CALL MI IRRESPONSABLE

SONETO
Vacío de mí, soy campo baldío,
un estorbo que incordia en tu camino,
fui principio, medio, ahora termino
glosando como inútil mi albedrío.

Alema de amor, parco regadío
que no apagas mi corazón felino,
niégame a mí en tu cuchitril divino,
dame tu yo cual jarique tardío.

Aquí, ahora, sin pausa aunque sin prisa,
me empeño y alimento tu extrañeza
con esta condición de poetisa
que me invita, con gran delicadeza,
a borrar de mi cara la sonrisa
y pintar para siempre la tristeza.



MICHAEL BUBLE (CALL ME IRRESPONSABLE)

http://www.goear.com/listen/d38a4dd/call-me-irresponsable-michael-buble

domingo, diciembre 12, 2010

PARTO


En un vientre hueco y en víscera abierta,
manantial de vida, luz y colores
se descubre entre gritos y dolores
a medida que se acerca a la puerta.

Engendro literario de mi huerta,
incubado al calor de los amores,
lumbre vívida en cámara de flores,
ilusión de futuro descubierta.

Omotocia alumbrada en plena noche
cual exabrupto en boca de un borracho,
adiós gestado en pelvis de un reproche
es aborto de carta que despacho
intentando poner mi mejor broche
con este soneto que ahora tacho.
.
Y Cher versionando a Gershwin... "Ain't necessarily so"

sábado, diciembre 11, 2010

ES CURIOSO...


Es curioso... parece como si todo este tiempo que llevo paseándome por aquí, dando vueltas encerrada en esta habitación, nunca hubiese habido nada en ella, es decir... percibo este fenómeno de igual modo que debe percibirlo un actor protagonista de una de esas películas de Alfred Hitchcock... ¿recuerdan...? En alguno de esos films intentan volver loco a alguien a través de las percepciones sensoriales que le llegan desde su entorno, de pronto hay elementos que aparecen, de pronto desaparecen, aparecen, desaparecen, así... hasta que la persona en cuestión enloquece. Pues lo mismo me ha ocurrido a mí. Llevaba tanto tiempo creyendo que aquí había alguien más que yo, por el rastro que iba dejando, toda una siembra de elementos, que de pronto descubrir que sólo ha sido una especie de sueño, un espejismo, y que nada de lo que yo veía palpablemente era cierto... que dudo si la locura empieza ahora dentro de mi cabeza o ya estaba instalada hace tiempo. Otra opción es que sí haya habido aquí algún vestigio de presencia humana, pero de un modo tan limpio y aséptico como puede serlo el paso de un cirujano por encima de un campo quirúrgico: bata, mascarilla, calzas, gafas, guantes... o sea, sin dejar huella, sin mácula... nada por aquí nada por allá... ¡eso es! ¡un mago!
Es curioso, la sensación, cuando menos, es inquietante... abro los ojos y el espejismo se ha esfumado, no queda rastro ni huella, todo huele a limpio, las únicas huellas que manchan este sacrosanto lugar son las mías, y tienen toda la pinta de ser los cascos de un caballo... veo la marca de las herraduras impresa en el pavimento, los excrementos son inconfundibles... ahora lo entiendo... me he encarnado en el caballo de Atila, y donde antes existía un jardín frondoso, ahora sólo hay tierra aplastada y llena de mierda, terreno yermo que dirían los poetas. Un caballo... sí... además, loco, un caballo que por su actitud diríase que se ha puesto hasta el culo de si mismo, un caballo perturbado que alucina y ve espejismos en color donde sólo había inocentes imágenes en blanco y negro.
Es curioso...

jueves, diciembre 09, 2010

Majareta ataca de nuevo

LOS AFANES DEL POETA MAJARETA
SINOPSIS


¿Qué ocurre cuando de repente a un poeta se le escapan todos los poemas de un libro que él mismo ha escrito, animados por uno de ellos, el Poema Parnaso, y dejan su libro vacío de contenido, sin rastro de dichos poemas…?

Lo más probable es que el escritor enloquezca ¿no? Pues más o menos es lo que acontece al poeta Majareta cuando advierte que su libro se ha quedado sin hojas, ¡sólo tiene las cubiertas!

El inocente Parnaso se declara insumiso cuando decide averiguar qué se siente al irrumpir en el mundo de los humanos, entiende que para ello es preciso ser libre, y, ni corto ni perezoso, opta por volar, huyendo de entre las páginas de un poemario, acompañado, por si esto fuera poco, del resto de sus colegas.

Lo que ignoran ambos, tanto el furioso poeta como el rebelde poemita, es que se necesitan, ya que uno no es nada sin la ayuda del otro.

martes, diciembre 07, 2010

EL TRASGU


El Trasgu es un duende o gnomo de figura diminuta y simpática, viste blusa de bayeta colorada y gorro del mismo color. Es duende casero, penetra en las casas cuando el fuego está encendido. Normalmente se preocupa de hacer las labores domésticas y trabaja colocando todo en su sitio, pero si está de mal humor, rompe los cacharros, esconde objetos, revuelve la ropa y da voces y gritos espantando al ganado.
Cuando, por sus continuas travesuras, quieren deshacerse de él, y ya que presume de tenerlo todo muy ordenado y limpio (cuando está de buen humor), le extienden por el suelo linaza o mijo y se lo mandan recojer -el Trasgu tiene la mano con un agujero-, también le mandan blanquear la pelleja de un carnero negro, o traer un cesto lleno de agua, cosas imposibles de realizar por él. El Trasgu, picado en su amor propio abandona la casa para no volver.

lunes, diciembre 06, 2010

LLEGADOS A ESTE PUNTO


Llegados a este punto, adopto la firme determinación de dejar de mirarme hacia dentro; visto lo visto es absurdo: por más que uno mira, lo único que ve son faltas y errores, y más faltas, y a falta de faltas, más errores. El auto-escrutinio es interesante, suele ser sinónimo de agudeza, inteligencia… auto-crítica… pero a veces es poco práctico pasarse la vida analizándose uno mismo con la precisión de un biólogo estudiando una célula, o un botánico estudiando una planta. Al final siempre se llega a idénticas conclusiones, al menos en mi caso: hago mucho… ¿pero lo hago bien? Me equivoco, me equivoco… intento remontar y probar otras alternativas, medidas paliativas… siempre me equivoco, me equivoco. Y yo sé de lo que hablo.
Es más rentable –y gratificante- poner distancia entre medias, entre ella-yo y yo, observar lo que hace ella-yo como si no fuese yo y sólo fuese ella, porque a fin de cuentas… ¿qué más me da a mi lo que hagan los demás…? De hecho, me da igual. Mi micromundo se reduce a un puñado de gente que sí me importa, el resto… puedo pasarme las horas muertas contemplando cómo se mueven los demás o en qué dirección lo hacen, que mi ánimo no se ve alterado ni para bien ni para mal salvo que su trayectoria se confunda con la mía y la emborrone. Deduzco por tanto que mi propia observación, la mía, de manera extrínseca, no sé si será más fácil de llevar a cabo que la otra observación, la intrínseca, lo que sí está claro es que será menos dolorosa cuando considere que ella-yo sólo es ella y no yo.
Por lo pronto retomaré el hábito de la lectura, hábito que, procurándome tan buenos momentos, ya tenía en desuso. Hay un libro que me está gustando: Anoche soñé contigo de Gemma Lienas. Pondré distancia entre ella-yo y yo, sólo así seré indulgente con “ella”… ¿indulgente…? ¡¡No!! Seré indiferente, eso es lo que conviene: indiferencia, para obviar sus faltas y no tenerlas ni que disculpar.

sábado, diciembre 04, 2010

¡¡PEDROOOOOOOO....!!!!






Pedro Almodóvar y yo teníamos una cuenta que saldar a medias, es decir, hace algún tiempo, en Madrid, le invité a una consumición en un bar -eso es lo de menos- y el asunto quedó inédito, él no se enteró y no fue por culpa suya ni mía, fueron cosas del destino que, ya se sabe lo que es... uno nace lechón y muere cochino.
Transcurrieron más que meses, creo que fueron años incluso, y yo guardaba el ticket del bar celosamente como único testimonio de aquel infausto -y glorioso- día. Este verano me dio la ventolera -me da pocas veces, pero cuando me da...- y me puse en contacto con su productora, El Deseo. Les transmití mi deseo -el mío... esta vez el mío- de hacerle llegar dicha anécdota al afectado, por lo demás graciosa, a través de una carta, sin más pretensiones. Cuando digo sin más pretensiones, me refiero a que no caí en la vulgaridad de presentarme como actriz que bla, bla, bla... supongo que estos señores estarán hartos de más de lo mismo y tal vez agradecen un soplo de aire fresco por medio de una letras sinceras, no sé... lo que sí sé es que hice mucho hincapié en que lo único que pretendía era que él me creyese, aportando una serie de datos -pues el día que eso ocurrió fue un día bastante señalado para el mundo actoral-, incluso aportando un archivo adjunto con la imagen del ticket de pago y nombre del establecimiento. Muchas veces las cosas no se hacen esperando nada, pasa también en la vida cotidiana, mostramos admiración y adhesión hacia una persona sin que ello tenga que reportarnos necesariamente ningún beneficio. Otra cosa es que este hecho sea bien entendido o no, pero al menos yo lo intenté.
He de decir que la productora, a través de Liliana, la responsable de comunicación, se ha portado conmigo de un modo exquisito, manteniéndome al tanto del seguimiento de la carta -pues yo me desentendí del asunto y no volví a insistir en ello-, y excusando la no respuesta almodovariana por motivos de trabajo, su último rodaje; interesándose por mi dirección postal, en fin... hasta ayer.
En efecto, ayer mismo recibí por correo certificado un paquete en un sobre. El sobre mostraba como membrete el logo de El Deseo, dentro venía un estuche con dos Dvd, Los abrazos rotos y otro más de extras -cómo se rodó... etc.-, y en el propio estuche, una dedicatoria de Almodóvar: Querida Ana maría, muchas gracias por tu invitación. Pedro Almodóvar.
Me hizo mucha ilusión, qué decir... sobre todo porque yo no esperaba nada de tipo material, sólo su respuesta, "ah... sí... ahora recuerdo ese día, efectivamente estuve con Agustín, mi hermano en ese bar, caramba.. qué cosas..."
Un pequeño-gran gesto, por parte de alguien a quien admiramos y tenemos en buena estima, nos puede alegrar el día, cómo no... pienso, pienso... que un artista lo es más, si además de divino es humano.

viernes, diciembre 03, 2010

DESDE ESTA JAULA


Desde esta jaula dorada
diviso el cielo infinito,
veo nubes,
las estrellas, los cometas y la luna
van dando fe de este escrito.
Me asomo al caer la tarde
por la ventana del alma,
y la noche, siempre oscura,
a tientas manda un saludo
que me llega y me hace llagas,
pues por amor me doblega.
Esta noche es portavoz
de quien mi recuerdo niega,
de quien la razón le ordena
anular lo que de emoción le embarga.
Y mi boca, lengua bífida afilada,
por lo demás viperina,
con los celos envenena
y con la ansiedad se inflama,
despertando sibilina.
El amor se balancea
suspendido de un alambre,
silencioso se columpia
en busca del equilibrio:
a un lado está la alegría,
en el lado de la tarde;
al otro está la tristeza,
y la oscuridad le alberga
con sus dudas y sus miedos,
mortecina.
Viendo que no regresas,
contigo se va mi calma,
el amor se ha desprendido del alambre
y al abismo se ha caído,
mi alma se muere de hambre
y se lamenta cuando escucha
la tormenta que,
implacable y sigilosa,
se avecina.

jueves, diciembre 02, 2010

LA SUERTE



La suerte te trajo,
la muerte que siembras,
mi muerte, me lleva
y me aleja de ti.
Mis dedos se duelen,
sus yemas se quejan
y las uñas remueven
mi libertad bajo tierra,
qué limo, qué barro,
qué mimo, qué llanto
formando pecina
con toda esa tierra
que me echas encima,
me cubre, me cubre, me cubre,
siniestro es tu abrazo
y luego dirán…
qué mala poeta,
no sabe ni hablar.
La suerte me lleva
lejos de la muerte
que esta tierra siembra,
por fin… esta muerta
sin dedos, sin uñas,
sin yemas, sin dientes,
dolida, ungida con barro
reina de los mares
de lodo y pecina,
triste y derrumbada
se aleja de ti.

miércoles, diciembre 01, 2010

Café de La Mañana



Esta mañana los pasos me llevaron de nuevo hasta allí.
El ambiente frío y el cielo gris fueron mi única compañía durante el trayecto, pero eso no es ninguna novedad.
Es curioso, aunque también es lógico: los bares por la mañana presentan un aspecto muy distinto al que lucen por la tarde o por la noche, siendo los mismos bares, siendo las mismas personas y hasta las mismas ratas nostálgicas y resentidas, de tal modo que el establecimiento estaba completamente lleno de gente, a rebosar, personas alegres, bulliciosas y hambrientas a juzgar por los desayunos con que se obsequiaban.
Junto a una ventana, sentada en torno a una mesita velador, estaba una mujer solitaria –como yo-, triste –como yo-, que parecía aguardar a alguien- ¿como yo…?- Me sentí reconfortada viendo que yo no era la única nota discordante dentro de aquella alegre orquesta humana del local. Unos minutos fueron suficientes para que el destino viniese a decirme que estaba equivocada, y que, efectivamente, seguía ostentando el dudoso honor de ser la única nota discordante de ese bar y de más sitios: pues una mujer que llegó más tarde, ocupó uno de los asientos vacíos que rodeaban dicha mesita, iluminando así el rostro de la mujer, antes triste, con una amplia sonrisa.
Los cafés, los zumos y la bollería que desfilaban ante mis ojos por encima del mostrador, reconozco con cierta aprensión que llegaron a provocarme nauseas. Mi tristeza, la pobre, se limitaba a volar sobre las volutas de humo de un cigarrillo y a hundirse, hasta ahogarse, en el fondo de una taza de café, que yo, despreocupadamente, dejé enfriar y bebí de un solo trago al final, justo antes de irme.

Uno de los camareros me observaba como si me recordase de más veces. Apuesto que pensaba: “ésta es la extraña mujer que siempre viene sola, mira hacia la puerta de manera compulsiva y, de repente, cuando sus ojos más brillan, arroja las monedas sobre la barra y sale huyendo, como si temiese que alguien pudiese ser testigo mudo del llover de su mirada”.
Mientras me percibía evaluada por el empleado del café, sentí unos brazos que rodeaban mi cintura por la espalda y unos labios que se apretaban contra mi cuello, contra mi nuca rapada, seguido todo ello, naturalmente, del consabido escalofrío que, como no podía ser de otro modo, sacudió todo mi cuerpo.
Sonreí al camarero por primera vez en mucho tiempo, fue una sonrisa de triunfo, y fue tanto como decirle: “¿Lo ves...? Ha venido a buscarme, hoy no me iré de este bar como siempre, sola y vacía”.

La corriente de aire que se filtraba a través de la puerta de la calle, cada vez que alguien entraba o salía, me abrazaba hoy más fuerte que nunca, y me besaba cubriendo de frío mi rostro hasta hacerme llorar de gozo. El viento gélido que nos separa a ti y a mí, por una vez y sin que sirva de precedente, se alió conmigo para llevarme a casa en volandas, haciéndome soñar contigo y no contra ti.