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lunes, enero 31, 2011

TÚNEL OSCURO Y FRÍO


Túnel oscuro y frío
que engulles mis tristezas de ahora,
que me estoy volviendo vieja,
que me están dejando sola.

Alegrías y prendas al sol
fueron flores de mayo
y sábanas emergentes
con olor a primavera,
fueron beso de un muchacho
con migas en los labios,
restos grasientos de donuts
y crepitar de obleas.
Fueron vestidos de fiesta,
crujido de seda,
fue un tañedor de algodones
en horas de siesta.

Fueron tardes en el parque
paseando de la mano
por dos buenas razones:
las que asoman por mi escote.
Fueron noches a solas,
insomnios de quimera,
estallido de calor en el verano,
a punto y a la hora, tu carroza,
y el aroma de mi ropa en la guantera.

Fueron fuegos de artificio
bailando en la verbena
boleros muy pegados
en cuerpos adosados por el pubis,
mis manos en tus hombros,
mi cabeza en tu pecho,
tus manos ciñendo mi cintura
y midiendo mis caderas,
robándole a mis muslos sus ligueros,
buscando un tesoro debajo de mi falda
y un respingo debajo de mi blusa
con tal de frenar mi taquicardia.

Amor primero, flirteo,
aventura, coqueteo,
devaneo,
amor adulto, adúltero,
al peso, al corte o por entero,
qué más da si eso es amor,
no hablamos de sexo o de dinero…
Qué lejos han quedado aquellos tiempos
¿verdad?
¡Qué lejos aquellas tardes de paseo!
¡Qué lejos los amores que se van
y nos hacen aún más viejos!

domingo, enero 30, 2011

REFLEXIONES, XII


Tengo la vaga impresión de que la muerte se parece al verdadero amor en una cosa: es un fenómeno que sólo nos ocurre una vez en la vida, y de algún modo somos perfectamente conscientes de que "algo raro" nos está sucediendo

sábado, enero 29, 2011

¿Y si nos vamos, qué?




¿Y si nos vamos, qué?

Mejor, nos vemos,
nos amamos,
lo hablamos,
lo pensamos y,
si todo va bien,
entonces nos vamos.

¿Y si no nos dejan, qué?

Nos escapamos,
construimos una puerta de papel,
un barco de cartón,
un mar de leche con olas de café
y un avión con sabor a piruleta,
uno de esos que no vuelan
pero siempre huelen bien.


Ya… ¿y si nos buscan, qué?

Nos escondemos,
levantaré una roca para ti,
te daré una llave sin abrir,
un cerrojo de algodón,
pintaré una gruta en la pared
y un sótano al revés
donde sólo quepan dos.

¿Y después, qué?

Seremos felices.

¿Me lo juras?

No me crees
¿por qué lo dices?

Ya lo ves,
la tarde se aleja cada día,
igual que tú.

Eres tú la que me deja

Sigo aquí ¿no me ves?

Me estoy quedando ciego
de este oído
y no consigo hablarte bien.

Yo me estoy volviendo loca,
tengo ganas de tenerte
y te pierdes como un río,
como gotas de saliva
que se escapan de mi boca.

¿Y si nos vamos, qué?

¿Me enseñarás de qué color
son tus besos?

Mejor que eso,
Nos vemos,
nos amamos,
lo hablamos,
lo pensamos y,
si todo va bien, nos vamos,
pero antes, nos besamos.

Eso.

viernes, enero 28, 2011

jueves, enero 27, 2011

REFLEXIONES, IX




La frase brillante e ingeniosa sería algo así:

“La vida es como una larga carrera de fondo que está plagada de obstáculos, donde, el que resiste, gana.”

Mi estúpida e ingenua apostilla sería algo así:

“¿Y cuál es el premio…?”


¡¡We are the champions!!

miércoles, enero 26, 2011

REFLEXIONES, VIII


Ayer descubrí de pronto, como quien encuentra una cucaracha en la fregadera, que yo disponía de una cuenta en facebook que ya tenía prácticamente olvidada por desuso. Nunca me ha llamado la atención participar en ese invento, ésa es la verdad, a pesar de haber recibido a lo largo de tiempo reiteradas invitaciones a hacerlo. De modo que husmeé un poco en dicha cuenta, antes de proceder a cancelarla, fijándome sobre todo en “mi perfil”. No salía del asombro cuando detecté que allí aparecía mi fecha de nacimiento –lo cual ya es raro- con cuatro o cinco años más a mi cargo. Naturalmente, monté en cólera. Si ya de por si es difícil que yo dé santo y seña acerca de mis datos personales, mucho más complicado es lo de definir mi edad, pero ya es inverosímil del todo que encima me eche unos cuantos años más al coleto. Por si esto fuese poco, advertí que allí había colgadas unas fotos mías que yo jamás había puesto, sí, sí… como lo leen, aparte de otros datos que aludían a… ¿gustos personales…? Pudiese pensarse que dicho fenómeno es debido a algún tipo de encantamiento, pero qué va… en estos tiempos que corren conviene irse a alternativas mucho más mundanas y menos de fábula que la salida del sortilegio o del ensalmo, digamos que alguien habrá tenido acceso a mi cuenta, eso es todo.

Total, que ya decidida a pulsar el botón del apagado o, lo que es lo mismo, de la bomba que aniquilaría mi presencia dentro de dicha red social, di en sopesar si no sería más conveniente mantenerla con vida, mantener mi vínculo nonato con el resto de la sociedad que, por lo visto, se halla inmerso en la susodicha red.
Hay que reconocer que uno, por muchas vidas que viva, no será capaz jamás de reunir tantos como mil amigos que se pueden llegar a aglutinar con un chisme de esos. ¡Mil amigos! ¡Increíble, maravilloso!! Sobre todo para alguien como yo, tirando a introvertida y rarita, a la que le cuesta un triunfo lograr y mantener sólo un par de amigos en la vida. Para alguien como yo, que manifiesta sin sonrojarse que sólo quiere a fondo a un puñado muy reducido de gente, cinco, seis, y pare usted de contar… y que se queda tan campante, ya ven… Para alguien aquejado de misantropía y algo selectivo respecto a las amistades, a las de verdad. Sí… conocidos y simpatizantes, muchos, sobre todo si uno es de talante cordial y educado, pero amigos… divina palabra, oh… divino tesoro… mil amigos dispuestos a donarte un riñón en caso de insuficiencia renal severa, a asumir el pago de esa hipoteca que no te deja dormir ni sosegar, a prestarte su coche cuando tienes el tuyo en el taller, o el novio o el marido en caso de estar bueno y en caso de acuciante necesidad… en fin, no me negarán que no es como para pensárselo…
Por otro lado ¿qué me dicen de esa facilidad que uno tiene, a través del sistema, de propagarse y darse a conocer, de llegar a ser admirado y felicitado por todos, aunque sea por un motivo de lo más nimio? Se me ocurre una guarrería: si yo fuese aficionada al asunto, bien podría levantarme una mañana y anunciar a bombo y platillo que mi organismo se ha quedado la mar de a gusto, tras expeler ruidosamente una colosal ventosidad alojada en el intestino grueso; supongo que la fuerza del aire retumbaría en las paredes del facebook, y se harían eco de ello todos esos cientos y cientos de amigos nacionales y extranjeros, indígenas de aquí y aborígenes de allá, lo estoy viendo… veo cómo mis “amigos papúes oriundos de Nueva Guinea” aplauden con gran entusiasmo al ver qué aliviada me he quedado tras la explosión, cada uno comentando y respondiendo con uno de esos consabidos “a fulanito le gusta”, cada uno desde su personal punto de vista, enhorabuena, qué a gusto te debes sentir, amiga; otros dirían, con esas campanas te entierren, hermana, ay, Dios… y es que cualquier detalle que se explique en ese espacio, tiene tal repercusión, que los usuarios respondemos al unísono, felicitando, regalando parabienes a gente que no conocemos, haciendo la ola como se hace en los estadios ante el gol del triunfo… a gente que no conocemos, que no conocemos… amigos que ni tan siquiera conocemos pero que llenan los grandes vacíos de nuestras grisáceas y tediosas vidas, en un vano intento –en muchos casos, no digo que todos- de ser un poco felices.

Vistas así las cosas, me temblaba la mano antes de cancelar la cuenta y acabar de un leve plumazo con ese hipotético millón de amigos que anhelaba en su día un cantante llamado Roberto Carlos, yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar… y es que, por lo que se ve, cuando cantaba así el brasileño del gato triste y azul, aún no existía facebook, de lo contrario se hubiese tenido que meter la letra de dicha copla por el culo, o haber solicitado un millón de otras cosas: pesetas, euros, corbatas, servilletas, bicicletas, preservativos o lavativas, qué sé yo…

Al final pulsé el botón del apagado y regresé a mi caparazón, al de siempre, ese triste y aburrido caparazón donde guardo un puñado, sólo un puñado de buenos amigos que me cuesta a veces sudor y lágrimas mantener con vida a mi lado. Y lo peor de todo es que, además de estar segura que su inventor, el tal
Mark Zuckerberg, aún se está descojonando de la risa por la que ha liado con algo tan tonto, no me parece ni pinta de divertido.


lunes, enero 24, 2011

REFLEXIONES, VII

No le pido grandes cosas a la vida, a día de hoy ya sólo me conformo con que me indique sus razones para comportarse conmigo como lo hace.

domingo, enero 23, 2011

REFLEXIONES, VI



Cuando digo que esta existencia debería ser un ensayo de una futura vida real y perfecta, es decir, de una segunda oportunidad, no me refiero a volver a vivir de nuevo y reeditar mi pasada y aburrida existencia anterior, hablo de volver a repetir aquellos pequeños momentos, instantes fugaces que me hicieron tan feliz en su día, pues de ellos se compone y en ellos se basa precisamente la felicidad.

sábado, enero 22, 2011

REFLEXIONES, V


Cuando un hombre, por sistema, silba o grita “guapa” de manera indiscriminada, y se vuelven al oírlo dos mujeres a la vez, puede ocurrir, si no aclara a cuál de ellas va destinado el piropo…
a) Que sigan girándose las dos, si ambas se creen hermosas.
b) Que sólo se vuelva para hacerle caso una de ellas, la más vanidosa y presumida.
c) Que además se agregue a la peña un transexual, creando aún más confusión.
d) Que dejen de prestarle atención todas ellas por su talante difuso y velado.

La confusión es la madre del caos y la abuela del abandono.

jueves, enero 20, 2011

REFLEXIONES, III



He vivido mi edad media en la Edad Media; llegado el ocaso, resurge mi renacer en muchos y grandes aspectos, siempre dentro de un marco: el de un incipiente Renacimiento. Algo me dice que este resurgir me está vetado, y mi ocaso, por ende, condenado a morir viviendo en la Edad Media.

martes, enero 18, 2011

REFLEXIONES, I

A veces la vida no nos convence del todo porque pretendemos que vaya por donde nosotros queremos, cuando en realidad debe ser al revés: para gozar de armonía, somos nosotros los que debemos ir por donde ella nos señala.

viernes, enero 07, 2011

EXTINGUE, ACABA YA


Extingue, acaba ya
mi risa loca,
distingue y detalla
el gusto de mi boca,
píntame una raya
en esa roca
con un dedo de tu mano
estrecha y larga,
roce que me duele
por su ausencia,
intacta percepción
que me provoca,
contacto fútil
que no choca pero estalla,
beso que me llega
desde lejos,
oscuro sitio hasta no ver...
ay, Dios, qué desamparo,
tan sólo de pensar
en ese tacto,
me estoy volviendo loca.

.
Diciendo las cosas como son... Tell it like it is ... ¿qué versión es la vuestra?

sábado, enero 01, 2011

RETÓRICA POÉTICA



Lechosa metonimia del invierno,
parábola de un pobre descarriado,
beso es sinécdoque de ti, a tu lado
amor, alegoría del averno.

Si me juras un día amor eterno
y me engañas con otra, bien mirado,
llorará mi núcleo agarrotado,
serás hipérbaton en mi cuaderno.

Sinalefas de piropos vacíos
se aliteran y se cruzan de acera
si me regalas abrazos baldíos,
los quiasmos configuran una esfera
y mis ansias se protegen del frío
si siento que me engañas con cualquiera.
.
ANITA O´DAY