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viernes, noviembre 30, 2012

MI YO Y YO

 


Mi yo y yo

somos dos yo en uno.

El otro yo asiente

cuando siente mi yo,

y mi yo disiente

si no consiente el otro yo.

El otro yo y yo

estamos en ello

enrollados los dos,

él  se estrella

y yo me rallo,

él se pilla

y yo me humillo,

mi otro yo me acribilla

y yo, si puedo,

me le cepillo.

Él es yo

y yo soy ello,

somos dos en uno,

somos uno y dos

sin llegar a ser tres.

La pareja perfecta

es esto que aquí ves,

ni más ni menos.

Mi otro yo y yo,

de lejos somos ellos,

pero de cerca

somos ello y yo.

Estando separados

nos tratamos a degüello,

pero juntos,

 nos besamos en el cuello

y rodamos por la alfombra

en plan ovillo,

lo mismito que un yoyó.

 

jueves, noviembre 29, 2012

LA MALDICIÓN


Algo muy malo he debido hacer en mi anterior vida, pues una especie de maldición pesa sobre mí: si quiero ser libre y mostrar al mundo mi verdadera identidad, debo pasear descalzo y sin sombrero bajo la lluvia.

El agua incordia. Por eso he decidido ver  pasar la vida asomado a los cristales de esta ventana. Por eso, cada vez que miro al cielo, sólo veo una cúpula gris, la de mi inmenso paraguas. Por eso nadie sabrá quién soy yo cada vez que me mire.

martes, noviembre 27, 2012

LA LUNA Y LA DAMA OSCURA


 

 
Como cada noche, la Dama Oscura y la Luna disputan su hegemonía, la hegemonía de las sombras. Ambas quieren alzarse con el glorioso título de Reina de la Noche, y, ebrias de alcohol y de amor, se juegan sus sueños a una sola carta, la más alta. Sin embargo, ineludiblemente siempre acaba perdiendo la misma, la Luna, que, cual crisálida abocada a su inevitable destino de fase adulta, se cubre de luminosas canas y dorados reflejos cada mañana al llegar el alba, al despuntar el día. Como los vampiros, se retira a su habitación, pues no puede soportar la luz del sol, son los celos que la van consumiendo poco a poco. Quiere ser la única protagonista y no tolera que nadie brille más que ella. En cambio, la Dama Oscura, insomne impenitente, ya está acostumbrada a vagar sobre las piedras en busca de sus sueños sin mirar la luz cegadora del sol, ya está preparada para que el día tiña sus pisadas de blanco de nieve en el invierno o de hojas secas en otoño, y no se deja sorprender demasiado por el astro rey cuando la deslumbra con sus faros o deja en ridícula evidencia su gesto demacrado. Con la llegada de la aurora abandona la calle dando traspiés, tambaleándose sobre sus finos tacones de aguja que hunde en el asfalto como estiletes, retirando el exceso de rimel que emborrona la humedad de su mirada, y retocando sus labios con una barra de grasiento carmín que extrae de su bandolera roja. Así, llega tal día como hoy hasta  su casa para seguir realizando las tareas propias de su sexo, eso sí, siempre se recoge más tarde que la Luna. Si te encuentras frente a ella, ten cuidado, la Dama Oscura es la que gana.

ANTESALA AHORA PARA EL ATENEO

 

 

La Antesala (teatro), la próxima actividad del Ateneo de Valladolid



La próxima actividad del Ateneo de Valladolid tendrá lugar el próximo miércoles, día 28 de noviembre, a las 20.00 h en el salón que Caja España-Duero (Fuente Dorada).
Correrá a cargo del Grupo Bululú que pondrá en escena la obra ‘Antesala’ de la que es autora Ana María Rodríguez. Una obra que ella misma interpreta junto a María Ayram y con la voz en off de José Antonio Sanz.
La acción discurre en la antesala de un juzgado y dos de los vértices de un triángulo amoroso, dos mujeres, sostienen una tensa conversación mientras esperan a ser interrogados.
Como en la vida misma, cabe de todo: la poesía, la complicidad, la ironía, la sospecha, el odio y el lado más oscuro de cada uno de ellos.
La entrada es gratis hasta completar aforo

domingo, noviembre 25, 2012

En Los Viernes del Sarmiento


Ayer, doblete en el periódico. Público excelente el de los Viernes del Sarmiento, todo hay que decirlo. Próxima Antesala, entrada libre, el miércoles 28 a las 20 h. en el Salón de Actos de Caja España, Fuente Dorada, Valladolid

viernes, noviembre 23, 2012

A DÍA DE HOY

 
 
 
Y en breve... ANTESALA se presenta en el espacio poético Los Viernes del Sarmiento, Salón de Actos del BBVA, C/ Duque de la Victoria, Valladolid, 20h. con María Ayram y Ana Mª Rodríguez

martes, noviembre 20, 2012

¡LA LUZ DEL SALÓN ESTÁ ENCENDIDA!


 
La  feliz pareja ya llevaba un buen rato en la cama. De pronto ella se dio cuenta de que se habían dejado encendida la luz del salón, y le dijo a él:

-Anda cari, vete a apagar la luz, porfa-

-Humm... ¿cómo?- respondió somnoliento.

-Que apagues la luz del salón, mira, está encendida-

-Vete tú, anda, que yo ya por fin estoy entrando en calor-

-Qué más quisiera, sabes que no puedo-

-Inténtalo, joder. Estamos en noviembre y se empieza a notar el frío en esta maldita casa-

-Desde luego, hijo, qué poco caballero eres... Si pudiera ¿crees que te lo iba a pedir a ti?-

-Va. Está bieeen…-

 
El tipo se levantó a regañadientes, y arrastrando las pantuflas sobre el frío terrazo, llegó hasta la sala y apagó el interruptor.

Todo quedó sumido en la negrura y el silencio, tanto… que el fulano se vio incapaz de volver por sus propios medios al dormitorio. Entonces, desde la distancia, le gritó a ella:

 
-Cielito ¿podías guiarme con la voz? Me estoy golpeando con las paredes y con  los muebles, no encuentro la puerta-

 
Ella se puso a cantar. Su voz de soprano, bien timbrada, no precisó más que unas cuantas notas, pocas, las justas para ayudarle a regresar a la cama.

Cuando se acostó, se acurrucó junto a ella y, rodeando y palpando con sus manos las escamas de sus caderas, se quedó nuevamente dormido. Así, tan ricamente, abrazado a su querida sirena.

domingo, noviembre 18, 2012

Ya casi estamos

 



EL 24 Y 25 DE NOVIEMBRE

Amigos de la Zarzuela de Valladolid organiza la zarzuela 'La Leyenda del Beso' y el concierto 'Jugada Ganadora'


     
VALLADOLID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -
 
La Asociación de Amigos de la Zarzuela de Valladolid organiza, para los días 24 y 25 de noviembre, la zarzuela 'La Leyenda del Beso' y el concierto 'Jugada Ganadora'.
Según informaron a Europa Press fuentes de la Asociación, el sábado 24 tendrá lugar, en sendos pases en el Teatro Zorrilla a las 19.00 y 22.00 horas, la puesta en escena de 'La Leyenda del Beso', interpretada por María Ruiz (soprano), Gonzalo Terán (tenor) y Alberto Cazes (barítono).
La actuación cuenta con la colaboración especial de Ana María Rodríguez (Poeta Bululú) así como con alumnos de la Escuela de Danza de Valladolid y actores, coro y Orquesta Lírica de Amigos de la Zarzuela.
La dirección artística corre a cargo de Luis Laforga y la musical, de Dorel Murgu; las entradas se pueden adquirir al precio de 25 euros para platea y 20 euros para palcos y anfiteatro.
Al día siguiente, 25 de noviembre, a las 19.30 horas tendrá lugar, en el mismo espacio, el concierto de gala 'Jugada Ganadora', que reúne una selección de zarzuelas con la participación del pianista José Ramón Echezarreta y con dirección musical de Murgu.
En el marco de este acto se procederá a la entrega de los premios 'Lira de Oro' y 'Trofeo Lira 2011'.
En último término, hasta el 30 de noviembre se podrá contemplar en el Centro Cívico Zona Este de Valladolid una exposición de Carteles de Zarzuela que se podrá visitar de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 21.00 horas; los sábados de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas.
 
 
 
 
En la Guía Go de ocio... 
 
 
 
24 noviembre.19 y 22 h. `La Leyenda del Beso´.María Ruiz (soprano) - Gonzalo Terán (tenor) - Alberto Cazes (barítono).Colaboración especial de Ana María Rodríguez (Poeta Bululú).Escuela de Danza de Valladolid. Actores, Coro y Orquesta Lírica de Amigos de la Zarzuela. Dirección artística: Luis Laforga. Dirección musical: Dorel Murgu. Entrada: 25€ Platea y 20€ Palcos y Anfiteatro.

Venta de localidades: A partir del día 1 de noviembre. Taquillas del Teatro Zorrilla.
+info www.amigosdelazarzuela.org, amigosdelazarzuela@gmail.com.

sábado, noviembre 17, 2012

CANTOS MARINOS


El buzo se calzó su traje de neopreno y se echó sobre la espalda la bala de oxígeno, después, de un brinco, se lanzó a las profundidades marinas.

En realidad él no sabía decir por qué, pero se sentía extraña y tontamente fascinado por todas aquellas voces cristalinas que parecían llamarle desde el fondo.

A lo lejos, sobre una roca, unas Almejas Cedé cantaban y tocaban el laúd como si no existiese un mañana. El buzo, sin mayor dilación, fue a su encuentro –el tipo ése las quería todas para él-.  Pero algo se le enredó en las piernas impidiéndole caminar. ¡Era una maraña de hilos, una gran madeja! Oh… caramba, pero si eran las pérfidas y envidiosas Algas Cassette.

Estaban celosas, no lo podían remediar. Si bien no habían superado aún la llegada a su vida de las Almejas Cedé, con sus voces claras, atipladas y resistentes, la gota que ya colmó el vaso de su paciencia, fue la entrada vandálica de las Ostras MP3, que, además de todo lo anterior, tenían un repertorio de canciones tan vasto como para llenar el Titanic.

jueves, noviembre 15, 2012

CARACTERIZACIÓN




Caracterizándome para ser la Madre Ulita en La Leyenda del beso (Amigos de la Zarzuela) 24 de noviembre, Teatro Zorrilla, 19 y 22 h.

martes, noviembre 13, 2012

PLANCHAZO

 

 MARIDO.- 

Cariño, yo creo que nuestra plancha flirtea con la plancha del vecino de enfrente-

MUJER.-

-No digas tonterías, las planchas no flirtean, sólo queman si las tocas los bajos-

MARIDO.-

-Y qué bajos… esta plancha está buenísima, tesoro, absolutamente buenísima.-

 

Y mientras pronunciaba dichas palabras, acariciaba las curvas del pequeño electrodoméstico con sumo deleite, casi de un modo voluptuoso.

 

MUJER.-

-Te estás trastornando, Pepe, deberías ir a un psicólogo, a veces me das miedo-

MARIDO.-

-Apuesto a que ésa de ahí es macho, es más, desde aquí se le aprecian unas protuberancias que yo diría que son los genitales-

MUJER.-

-Pero ¿qué dices…? ¿A quién estás viendo los genitales? ¿Se puede saber de qué coño hablas…?-

 

La mujer suspendió la actividad momentáneamente, dejó de pelar patatas y se dispuso a mirar a través de la ventana de la cocina.

 

MARIDO.-

-La plancha del vecino. Es macho, lo que yo te diga, y le está tirando los tejos a nuestra pequeña-  dijo furioso, entre dientes.

MUJER.-

-Peeepe, Peeepe… ¿estás insinuando que aquella plancha tiene huevos?-

MARIDO.-

-Y bien gordos… fíjate, fíjate ahora que se mueve-

MUJER.-

-Esto es de locos… estás para que te encierren, lo vengo notando hace tiempo y ya no puedo más… me largo ¿sabes qué te digo…? ¡¡¡Me largo con mi madre!!! Ahí te quedas… ¡¡anda… y móntatelo con la plancha, no te quedes con las ganas!! ¡¡¡Folla con ella aunque te abrases la polla…!!!

 

Arrojó el delantal sobre la mesa y lanzó el cuchillo desde la puerta de la cocina con la habilidad de un indio. El marido, con reflejos, sorteó el acero, que salió despedido  por la ventana, yendo a impactar, casualmente, contra la plancha del vecino de enfrente. Se escuchó un grito desgarrador, como de plancha herida, y segundos más tarde el ruido de un golpe, el de la pobre plancha macho que caía abatida, en medio de un gran charco de sangre, sobre el pavimento del patio de luces.

El hombre asomó medio cuerpo por la ventana y, satisfecho, le hizo un buen corte de mangas al aparato mientras le insultaba con vehemencia:

 

MARIDO.-

-¡¡Cabrón…!! ¡Bien hecho te está…!!

Y a renglón seguido:

-¡¡Cariño…!! ¡Qué bien has estado, cielo…! ¡Ésa es mi Puri valiente!! Verás qué felices vamos a ser los tres a partir de ahora, ya verás…-

 
Puri se fue de casa dando un sonoro portazo que hizo temblar las paredes de pladur de todo el inmueble.

Pepe se quedó acariciando las curvas y el cable de la plancha. Gozoso y excitado se quemaba  las yemas de los dedos, que alternativamente iba retirando y sustituyendo por otros, mientras lamía con fruición los miembros doloridos y abrasados. La plancha, sintiéndose al fin la reina absoluta de la casa, se desperezó sensualmente y le soltó al hombre un chorro de vapor directamente a los ojos.

-Pero qué pico de oro tienes, Magefesa… esto es vida ¡al fin solos y libres!-

 

 

lunes, noviembre 12, 2012

TÚNEL


Cada vez que entro en un túnel me parece estar atravesando el tubo digestivo de un gigante, me adentro por la boca y salgo por el culo; el caso es que cuando el camino es de regreso, y atravieso el mismo túnel, siempre me pregunto lo mismo: entonces ahora…¿estaré entrando por el culo y saliendo por la boca?

Y me produce cierta inquietud, no puedo evitarlo, la duda  hasta me provoca complejo de supositorio,  no en vano me miro en el espejito que está oculto bajo el quitasol del coche y me veo con cara de lavativa, qué zozobra… bah, pero es sólo una sensación pasajera que cede pronto, de hecho, al acabarse el túnel, siempre me aguarda una luz espléndida al otro lado, sí… y reconforta sentir que dicha luz en el horizonte es tan blanca y suave como una enorme porción de papel higiénico –sin usar-

 

 

viernes, noviembre 09, 2012

CURIOSIDAD GATUNA

 
El gatito  miró con gesto interrogativo al ratón: “yo me bajo en la próxima ¿y usted?”.

Ambos caminaban sigilosos sobre una  estructura metálica en forma de pasarela, evitando por todos lo medios ser descubiertos. Podemos ser enemigos acérrimos de alguien, pero el destino sabiamente ya se encargará de unirnos ante la adversidad, no le quepa la menor duda. Es lo que les ocurría a esos dos sujetos que se deslizaban por encima de los hierros, arrastrando sus largas colas.

Abajo, una cinta transportadora paseaba cadenciosamente de manera automática, un número considerable de envases con  un contenido líquido de color blanquecino en su interior.

El gato, curioso por naturaleza, quería conocer de cerca la esencia de dicho fluido. Por eso, sin pensárselo demasiado, le hizo una mueca de “ahí te quedas” al ratón, y de un salto limpio se arrojó al vacío, yendo a caer de patas sobre uno de los recipientes.

El líquido estaba tibio, parecía leche, pero debía de contener azúcar en abundancia, pues, a los pocos instantes de salir por pies de allí,  el gato empezó a sentir sobre su pelaje una especie de apresto que parecía que le hubieran  rebozado con una capa de almidón.

Brincó al suelo y se refugió detrás de unos cajones vacíos. En menos de diez minutos el animal ya presentaba un aspecto semifósil. No podía mover ningún músculo salvo los ojitos que, milagrosamente, se habían librado del mejunje. Providencialmente pasó cerca de él una gatita persa. Digo providencialmente porque, si ya es raro –e indeseable- que en una fábrica de productos alimenticios haya ratones, más difícil aún es que haya un gato  -y dos... no digamos-.

Pues bien, la hermosa gata persa, con un cascabel atado al cuello, reparó en su presencia y se acercó a olisquear a la víctima. Pareciéndole que la cobertura de su homólogo ofrecía un excelente aroma y mucho mejor sabor, empezó a propinarle lengüetazos de arriba abajo. Según pasaba su lengua áspera como lija, se iba desprendiendo poco a poco la coraza del minino. Al lamer por encima de la tripita, éste se empezó a mover convulsivamente bajo los efectos de las cosquillas que le procuraba dicho lameteo. Cuando le tocó el turno a la minina –a la del gato-, sintió una sensación de lo más grata y placentera, llegando hasta sus oídos una melodía que a él le pareció que estaba siendo interpretada en clave de francés.

 

-“Marramamiau...miau...miau...miauuuu”- pensó él.

-“Humm...humm...humm...miau...miau...”- pensó ella.

-“Asiiií...así... más...maaaás ...sí, sí... humm...sigue...sigue...no pares..ah, aaah...humm...miaaaauuu"- pensó él.

 

Total, que en menos que canta un gallo, el bicho quedó limpio de polvo y paja. De manera que se quitó el sombrero ante la hermosa dama, y se despidió de ella diciéndole  “vuelve por aquí cuando quieras”.

Al día siguiente, considerando que la pasada experiencia había sido de lo más placentera, el lúbrico felino quiso repetir, para lo cual aplicó la misma fórmula. Se subió a la palestra, saludó al ratón y le repitió la frase del día anterior: “Yo me bajo en la próxima ¿y usted?

Se había puesto especialmente seductor: recortándose las uñas, retirando las molestas pelusas que se forman con los pelos que uno va soltando diariamente, arreglándose las pestañas, eliminando una manchita de café que se le había derramado por encima a la hora del desayuno... En fin, encendió un fósforo, prendió un cigarrillo, y con la última calada se lanzó sobre una de esas calderetas que pasaban por allá abajo.

Embadurnado hasta las cejas, pero menos preocupado que ayer por su suerte, fue silbando de contento a resguardarse tras el cajón. Esta vez se tumbó despatarrado para darle más facilidades a la gata. Mantenía los ojos entornados tratando de imaginar lo que se le avecinaba. A su mente acudían imágenes de gatas salvajes provistas de látigos y ligueros.

Oyó pasos, quiso empinar sus orejas pero no pudo. En realidad no podía empinar nada, prácticamente estaba entablillado. Felizmente vio acercarse una sombra.

Cuando apareció un impresionante dogo argentino, por detrás del cajón, creyó que el corazón -que por cierto, era lo único que podía mover-  se le salía por la boca.

-“Marramiauuuu...pffffzzz...pfffzzz...”- quiso decir (pero no lo dijo).

-“Grrr... grrr...grrr...ñam...ñam...ñam...ñampfgz...ñampgfz...”-  quiso decir el perro (¡y lo dijo!).

 

jueves, noviembre 08, 2012

CARICIAS

 
 
 
Hoy por la mañana he decidido plantarle cara al frío, me he puesto la chaqueta de cuero, las botas, y he salido de casa corriendo. He pasado por la peluquería, dicen que ahora no, mejor para esta tarde, pero yo esta tarde no puedo. He entrado en otra, lo mismo. A la tercera va la vencida. Qué quieres, me pregunta una señorita teñida de rubia que lleva una bata blanca, qué voy a querer, un corte de pelo... Aviso y el que avisa no es traidor aunque suene a amenaza, lo quiero bien corto y de punta, se lleve o no, me da igual. Y corta: tris, tras, tris, tras. Mientras tanto veo caer la nieve a través de la ventana –tímidamente, eso sí-, no va a cuajar, si eso lo sabe un tonto, que estamos en Pucela, hombre por Dios. Y en mi cabeza, más que mía, la de un pelele, me dejo hacer, es tan fácil... la peluquera se aprovecha de mi debilidad y me aplica una especie de ungüento en el cabello, se está jugando la vida, a mi nadie me pone pomadas ni pegamentos capilares, qué manía, dice que el producto es bueno y poco adherente, eso dicen todas y luego sales de la peluquería con el cabello más sucio que cuando entraste, pero el caso es que aquí se está tan bien... Me gusta que me atusen el pelo y me acaricien la espalda. La señorita, por lo pronto y por lo que le pago,  sólo me revuelve el cabello con los dedos. Salgo a la calle  con el pelo adherido a la cabeza como si me hubiese lamido una vaca, naturalmente a gusto de la peluquera, faltaría más… y busco a alguien que me acaricie la espalda. Pagando aunque sea.
 
 
 

miércoles, noviembre 07, 2012

Lo imprescindible


Si lo pensamos bien, casi todo es prescindible en esta vida, los objetos, los sitios, muchas personas -por mal que suene esto último...-, tal vez por eso, aquello que es imprescindible lo es con tanta intensidad.

Poeta Bululú

martes, noviembre 06, 2012

EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS

 

Abrí los ojos y él estaba allí. Los cerré de nuevo, pero cuando volví a abrirlos ya se había marchado.

Desde entonces soy insomne y mantengo mis párpados convenientemente apuntalados para que no se caigan. Temo que si un día regresa, y me encuentra dormida, se lleve tal decepción que se aleje definitivamente de mi lado para no volver nunca jamás.

 
 

lunes, noviembre 05, 2012

LA CHISTERA





 

Recibí la chistera de manos del guardarropa y le di las gracias. Introduje dentro de ella un puñado de heno fresco, lo removí, aspiré su aroma y después me la coloqué totalmente calada hasta las cejas.

Acto seguido me presentaron a una señora muy distinguida y muy fina. Cuando la saludé,  hice una pequeña reverencia y me quité la chistera. Quise hacerle entrega de una delicada rosa pero, aún no me explico cómo, sólo fui capaz de poner sobre su mano un hermoso conejito blanco.

 


domingo, noviembre 04, 2012

EL ENCAPUCHADO

 
Al doblar la esquina  me di de bruces con un tipo encapuchado que llevaba un arma en la mano. Sobresaltada, le miré. Él me miró a mí. A través de unos ojales se veían brillar un par de ojillos burlones. Eché a correr. Él me siguió. Yo cada vez iba más de prisa, de vez en cuando miraba hacia atrás. Le sentía más cerca, y más... y más... y más... El corazón me brincaba. Casi podía sentir su respiración agitada bajo la capucha. Llegamos hasta un callejón sin salida. Un elevado muro de unos treinta metros de altura se alzaba majestuoso ante mí. Me di la vuelta consciente de mi impotencia. “Tú ganas”,  le dije. El tipo me apuntó con el arma. Inclinó el enorme cirio encendido que llevaba en la mano y seguidamente empezó a chorrear cera  sobre el pavimento.
-“¡Anda! Entra sin oponer resistencia, que van a empezar los Oficios”, me dijo-.
 Atravesé el umbral de la Catedral y me situé en la última fila de bancos. El encapuchado, detrás de mi, no me quitaba el ojo de encima.
 

sábado, noviembre 03, 2012

COMPONIENDO FRASES QUE SE ESCUCHAN EN LOS BARES


El compositor, en su afán por crear, siempre que iba al bar se encargaba de recopilar frases sueltas de cada tertulia a la que asistía como testigo mudo, convidado de piedra o simple voyeur. Después, igual que un sastre, las hilvanaba, puntada a puntada, hasta configurar un traje que le sonara bien al oído.

De tal modo que si un día, en una mesa contigua, se estaba hablando de toros, él diseñaba un vestido de luces con aroma a pasodoble; si se trataba de una pareja de enamorados prodigándose carantoñas y mensajes de amor, esbozaba un desnudo integral a ritmo de bolero; si hablaban de fútbol, tejía una camiseta a rayas con calzón corto al grito del alirón; pero si era un grupo de amigos en el que unos a otros se robaban  las palabras de la boca en medio de un gran jolgorio, hacía una improvisación de jazz vestido con traje a rayas y una corbata manchada de ceniza, merced al cigarrillo que, trémulo, el contrabajista dejaba suspender de sus labios;  si la disertación era sobre materia política, dibujaba un disfraz de camaleón para una partitura de música de tiovivo;  y finalmente… si veía junto a la barra  dos amantes mirándose con pasión, discutiendo y amándose, besándose y enfadándose a la vez, el artista editaba un tango vestido de riguroso luto, medias de seda con costura y pañuelo blanco anudado al cuello,  aupado sobre el atril de  un gran tacón de aguja.


viernes, noviembre 02, 2012

¡POR HUEVOS!




Como cada noche, cuando el marido llegó a casa, la mujer batía huevos en la cocina para hacerle la tortilla de la cena. Asomándose a la puerta, la saludó con un beso breve en la mejilla y arrugó la nariz en señal de repugnanc...

ia, al ver el fluido amarillo que ya estaba listo para saltar a la sartén y dejarse cuajar en el aceite.
Se dirigió al comedor, tomó el mando de la tele y se sentó en una silla junto a la mesa. Tras quedarse pensativo unos instantes, le gritó en voz alta a su mujer:

-¡María! Estoy más que harto de tomar tortilla cada noche ¿me oyes?-

María no le respondió, evidentemente no parecía haberle oído.

-¡¡María..!!! ¿No me oyes? Digo que ya estoy cansado de tanta tortilla y tanto huevo ¿estamos?-

-¿Decías algo, cariño?-

-¡¡¡Siií!!! Que a partir de ahora las cosas van a empezar a cambiar en esta casa. No-más-huevos, no-más-tortillas ¿¿¿entendido???-

-¿Por qué te pones así? Llevas una temporada que no hay quien te aguante, Arsenio. Mira, si no te gustan mis comidas te vuelves con tu madre y se acabó, estoy hasta el moño de tus pegas…-

Desde el extremo del pasillo su tono de voz fue in crescendo poco a poco.

-¿Hasta dónde dices?-

-Moño… ¡Moño!... ¡¡¡Moño!!!-

-¡¡Está bien!!! ¿Sabes lo que te digo? ¡Esto se acabó! Punto.

Arsenio, con todas sus fuerzas, golpeó con ambos codos el enorme muro blanco que le aislaba del exterior, hasta que éste se hizo añicos.
María, asustada por el estruendo, se dirigió rauda y veloz hacia el comedor. Cuando llegó se sobresaltó al ver en la silla sobre la que descansaba Arsenio, una enorme mancha amarilla color yema de huevo. Entonces, sólo entonces, fue cuando extrajo un pañuelo del bolsillo de su delantal y lloró. Lloró unas enormes y gruesas lágrimas de ketchup sobre el cadáver de su marido.

jueves, noviembre 01, 2012

LA PELUCA


-¿Adónde cree que va con esa peluca? No está permitido entrar en el Palacio Real de esa guisa-  Aseguró rotundo el tipo de Seguridad que controlaba el Scanner de  entrada al museo.

-¿Ah, no?-

-No. Lo siento, se la tiene que quitar.-

-Pero esto es absurdo, ridículo...- Respondió el visitante con tono agresivo.

-Jejeje... que no, hombre, que es una broma-

El de Seguridad le dio una pequeña y tranquilizadora colleja en el cogote. La peluca de algodón dulce se le quedó adherida a los dedos, y con asombro vio que debajo de ella sólo había un palillo. Un delgado y largo palillo de madera.