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domingo, mayo 26, 2013

EL ESPÍRITU DE LA ZARZUELA, ESTRENO EN BÉJAR, 8 DE JUNIIO



 FICHA TÉCNICA

Episodio fantástico-lírico, en dos actos. 


Guión y dramaturgia, original de Ana María Rodríguez (Poeta Bululú)
con Músicas del maestro Federico Chueca
REPARTO por orden de aparición:

LOLA RUIZ Ana María Rodríguez
GONZALO CHUECA Alfonso Niño
JULIO RUIZ Francisco Pahino
LA MODISTA Marina Chicano
EL DE LA LLUVIA Santiago de Miguel
LA DE LA LLUVIA M.ª Jesús Asensio
ESPIRITU 1 Miguel Ángel Gerbolés
ESPIRITU 2 Josefina González
ESPIRITU 3 Javier Renovales
NEPTUNO Pedro Zamora
CAMARERO VIEJO Carlos de Francisco
CAMARERO JOVEN José Luis Espinilla 

CLIENTES REALES Luis Fernández, Celia Lázaro, Pilar Samaniego y Andrés Díez
LA CHATA María Giménez
LA PELOS Marali Sánchez
LA DEL AVAPIÉS Ana Fernández
LA CHULA Nuria Lloreda
LA SOPRANO Mati García
UN FUNCIONARIO Santos Herrero
CLIENTE-ESPIRITU 1 Antonio Rodríguez
CLIENTE-ESPIRITU 2 Angelines Vaquero
D. FEDERICO CHUECA Hilario Barrera
Espíritus u fantasmas, CORO GENERAL


FICHA TECNICA:

 
PUESTA EN ESCENA, ATREZZO Y VESTUARIO: “AMIGOS DE LA ZARZUELA”
ESCENOGRAFIA: CARLOS DE FRANCISCO
LUMINOTECNIA Y EFECTOS: MARIA RICO Y JOSE SANZ “RUDO”
UTILERIA: MARGARITA MARTINEZ
MONTAJE: ANTONIO RODRIGUEZ – FRANCISCO PAHINO – HILARIO BARRERA
REGIDORES: SANTOS HERRERO Y JOSE LUIS ESPINILLA
ASISTENTE MOVIMIENTO ESCENICO: LORETO ZAMORA

PIANISTA: JOSE RAMÓN ECHEZARRETA
DIRECCION DE ESCENA: PEDRO ZAMORA

DIRECTOR MUSICAL: DOREL MURGU





SINOPSIS DE EL ESPIRITU DE LA ZARZUELA

Dos personajes, una casa, un café, una herencia… Unos espíritus.
Lola y Gonzalo dignos descendientes de Don Julio Ruiz y Don Federico Chueca. Lola ha venido a Madrid, porque ha recibido como herencia de sus ancestros una patata caliente, un elegante café El Cafetín de la Plazuela. Local con mucha solera, que además incluye las viviendas de la parte superior, protegido por Patrimonio y Bellas Artes, y que no sólo no se puede demoler, sino que hay que conservarlo en pie y sin que se caiga, gastos incluidos -éstas son cosas que pueden pasar-

Ella no puede afrontar dichos gastos de mantenimiento y lo quiere poner en manos de una inmobiliaria para venderlo, ahí entra Gonzalo, que es el tipo de la inmobiliaria. Entre vendedora y agente inmobiliario se establece pronto cierta complicidad, y dado que el edificio tiene posibilidades, él trata de convencerla para que lo rehabilite y explote como café teatro, a lo que ella se niega, pues le confiesa que ese sitio está embrujado, y las noches que se ha alojado ahí, han sido un calvario: hay humedades, rezuma agua por todos los rincones, tanto es así que se le ha aparecido hasta el mismo Neptuno, oye coros, oye voces. Él la dice que sin duda exagera, pero ella insiste, hasta hacer que él se quede una noche a pernoctar en la vivienda y con ella, para que lo compruebe con sus propios ojos. Gonzalo se queda por varias razones: es una posible clienta, la tía promete, está sola y es atractiva, puede haber plan. De modo que se queda y... tachán! comprueba que, en efecto, al amparo de las sombras aparece Neptuno y más gente, como si fuesen de carne y hueso. A todo esto la pareja no da puntada sin hilo. A la mañana siguiente aparecen en escena algo bebidos, riendo... lo que da idea de lo que han estado haciendo a lo largo de toda la noche. Antes de cerrar el acto Gonzalo ya habrá convencido a Lola de que pruebe a reabrir el café teatro, aún siendo tiempo de crisis. Lola le dice que cómo van a lograr convencerlos para que actúen para ella, Gonzalo le dice que ofreciéndoles algo que no podrán rechazar, o sea, recrear el ambiente del Cafetín tal y como era en aquellos entonces, y proponiéndoles hacer zarzuela en directo.

Así empezaría el acto segundo, es decir, con el café a lo antiguo, ahora Lola y Gonzalo también visten a la antigua usanza. El desarrollo de este acto viene dado primero, por la llamada o invocación a los espíritus cantantes, En realidad lo que los espíritus plantean en este acto a sus empresarios, es una especie de convenio laboral, si quieren que colaboren con ellos en dicho plan. Lógicamente no son terrenales, y quieren arrancar de la pareja el compromiso de que los dejarán vivir allí para siempre, en la parte superior de la casa, nada de exorcistas, nada de conjuros, nada de ristras de ajos, nada de reformas agresivas del edificio, todo debe mantenerse como si el tiempo se hubiese congelado en el pasado siglo. En segundo lugar, el acto ya viene marcado por las propias actuaciones. ¿El desenlace final...? Un final feliz, claro... Gonzalo y Lola se entienden, tanto en el terreno empresarial como afectivo o amoroso, y los espíritus, consiguen su Convenio Laboral y tienen la garantía de poder gozar a sus anchas de "su casa" y encima con público que paga por ir a verles.

Así discurre todo este episodio, intercalando en la trama, músicas del maestro Federico Chueca. Hemos tratado de transgredir, -al enmarcar una zarzuela de antaño- antañísimo, en los tiempos actuales, sin perder la ocasión de hacerle un guiño al pasado, empezar en el hoy, para volver al ayer por... motivos económicos? puede que nos toque hacerlo en la vida real.