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lunes, septiembre 30, 2013

¿Y ahora, qué...?


¿Y AHORA, QUÉ…?

Se han ido todos y me han dejado sola aquí tirada, todos, hasta ese perro horrible, el lanudo gris.

Fue un accidente, lo juro, nadie tuvo la culpa, las cosas pasan, simplemente.

Alguien abrió la puerta de la nevera y yo me precipité al suelo desde su interior sin que se diesen cuenta, fue un accidente, lo juro, después cerró la puerta de nuevo y yo me quedé fuera, sentada sobre las baldosas de la cocina como una idiota. Éste no es mi hábitat, saben, aquí no hay agua de mar ni piscifactorías, aquí sólo hay un gato como un burro de grande que se me acerca de puntillas –me asusta-, me olisquea –me asusta-, me hace cosquillas con sus bigotes –me asusta-, y luego se va mirándome por encima del hombro con indiferencia –y esto también me asusta-.

También hay un perro, el horrible lanudo gris, que se acerca a mí correteando –me asusta-, viene que parece que se avecina un tsunami –me asusta, claro está-, y de no haberme escondido debajo de la nevera como alma que lleva el Diablo, me hubiese destrozado –sólo el pensarlo me acojona-.

¿Qué haré a partir de ahora sin mis compañeros de reparto? Al menos ellos han sido afortunados por haber sido agraciados con una suculenta comida a cargo de la casa, qué envidia sentí de ellos cuando llegó la cocinera al frigorífico e invitó a salir a todos mis colegas: las otras gambas, las almejas y los mejillones, diciéndoles: “chicos…de cabeza a la paella”, -no sé, seré una gamba muy ñoña... pero creo que esto último también me asusta-.

domingo, septiembre 29, 2013

EL BUEN POLVO


 
Sí, Doctor, ocurrió de repente, verá… yo estaba sentada delante del teclado, justo al lado de la ventana en una soleada tarde de otoño. El sol traspasaba con fuerza los cristales y formaba una especie de columna donde flotaban millones de partículas de polvo en suspensión, es curioso… cuanto más sol, más polvo, son hermosos los días soleados, pero le dejan a una en evidencia, en realidad es como si una servidora no limpiase nunca, vas, miras en derredor, y sólo se ve el dichoso polvo en suspensión; le juro, Doctor, que yo todos los días le paso la bayeta del polvo a los muebles. De pronto la columna polvorienta ésa que le digo se hizo remolino y giró alrededor de mi portátil, dando vueltas como si fuese un pequeño tornado, pero muy pequeño, sabe… fue algo mágico, realmente mágico, mire usted, las teclas del portátil cobraron vida y empezaron a moverse una tras otra componiendo un escrito sobre la pantalla, el escrito más fascinante que jamás ojo humano haya visto. Yo no daba crédito a lo que leía, no sabría decir si lo que giraba –juguetón- en torno a mi portátil, era un duende, un espíritu, un hada o la improvisación hecha tornado… pero lo cierto es que acabó su tarea dando por concluido el escrito, un relato, tema libre, a doble espacio en Arial tamaño 12, entre cinco y diez folios, justo lo que se requería para participar en el enésimo concurso de relatos breves al que me hubiese presentado de haber tenido un texto decente. El espíritu ése o la nube, lo que fuese, salió por donde había entrado, Doctor, y se llevó consigo todo cuanto había escrito en mi portátil, la pantalla quedó limpia como la patena con tan sólo un documento Word abierto en blanco. Ahora trato de reeditar lo que me pareció que era una hermosa historia, sabe… pero no recuerdo, no puedo escribir nada igual. Veo flotar partículas en torno a mí, el ingenio levita, la suciedad se deposita, mi escasa inspiración me irrita y encima me dan por loca cuando intento presentar a concurso un relato que no existe, argumentando que, por bueno que sea el relato, si no existe, aunque esté en mi mente, no puede ser aceptado como válido. He decidido apelar a la Nube de Polvo para que me ayude en mis tareas literarias. Ha rehusado colaborar conmigo, declina mi invitación alegando que ella es libre de echar el polvo con quien quiera, y puesto que echa sus polvos gratis, lo hace cuando y con quien desee; aquí estoy, Doctor, desolada aguardando a que la dichosa nube de partículas polvorientas se acuerde de mi, y de paso, cuando me asista, tenga la amabilidad de no dejarme a medias. Como siempre. Y usted empeñado en recetarme pastillas, como si una estuviese majareta o viese visiones, desde luego… ¡psiquiatras! todo lo arreglan a “pildoretazo” limpio!

sábado, septiembre 28, 2013

CECILIA





Todo era oscuridad en la estancia, todo era el mutismo más absoluto envuelto en un especie de papel de regalo color gris antracita. Las notas que el silencio arrancaba de cada objeto inanimado componían una extraña melodía apagada, en la cual sólo destacaba el chirriar de la puerta de algún vecino tempranero, las campanadas de la Catedral a lo lejos, el zumbido de una mosca despistada que parecía no darse cuenta de que en noviembre ya no hay moscas, o el ladrido de un perro cansado de ladrar contra si mismo en la confortable quietud de una comunidad de vecinos, comunidad, comodidad… ¡la comodidad de un pisito, ja!

Cecilia, sentada en un taburete de la cocina, frente a una taza de café con leche, un relaxin de esos que proclaman los alcaldes más cañeros y castizos del orbe, contaba las horas, los minutos, los segundos que faltaban para que sonase el timbre anunciando el gran momento. Había madrugado mucho y  había dispuesto las cosas con tanta ilusión… No podía fallar nada, todo en perfecto orden. Nada más levantarse de la cama se lavó la cara como los gatos, incluso con menos esmero que muchos de ellos, se peinó sus cortos cabellos con los dedos, como hacía siempre, y preparó lo necesario para la ceremonia, porque a fin de cuentas es lo que venía siendo eso, una especie de  ritual que, mal mirado, adquiría leves tintes satánicos: brebajes, hierbas, armas afiladas… Cuando ya lo tuvo todo listo, cerró la puerta con un golpe seco que retumbó en el silencio, el perro dejó de ladrar, la mosca dejó de volar y se precipitó sobre la fregadera, momento que aprovechó Cecilia para aplastarla bajo una enérgica sacudida de bayeta -¿bayetazo…?-, las campanas de la Catedral dejaron de tañer, pero eso se debió simplemente a que no era la hora de tañer, pues todo el mundo sabe que las campanas no se casan con nadie y tañen cuando quieren o cuando las hacen tañer, incluso a las horas más inapropiadas. Cecilia se preparó el café relaxin y, somnolienta, se dispuso a aguardar el instante anhelado. De vez en cuando una cabezadita amagaba con ponerla a los pies de esos caballos alados que conducen sueños, pero podía más el deber y ese aroma inconfundible que nos despierta los instintos, todos ellos. Permanecía con la luz apagada para ahorrar energía y dinero, pero sobre todo para no romper sus estrechas relaciones con ese gris antracita que siempre la ha acompañado, acompaña y acompañará donde quiera que vaya, de hecho Cecilia no es una mujer color carne, qué vulgaridad es ésa, ella es diferente, y su piel, su aura, su cabello, su sombra, sus sonidos y sus silencios, hasta sus risas… son de color gris antracita. Bostezó, se desperezó y sólo al restregarse los ojos se dio cuenta de que se le estaba corriendo la raya negra que se había perfilado sobre el párpado superior con un lápiz de los chinos. Una manía suya, la de pintarse la raya a esas horas, “me estaré poniendo hecha un Cristo”, pensó.

Por fin sonó el timbre, “ahí está… ¡ya!” Apresuradamente saltó del taburete y abrió la puerta con cautela para no quemarse. El asado en el horno estaba ya en su punto. Tenía el color, la textura y el aroma precisos para hacer de él el mejor manjar del mundo.

En la cocina de Cecilia reinaba la oscuridad y el silencio, en el ambiente flotaba una melodía, la compuesta por aquellas notas que escapan de los objetos inanimados y es tan sólo rota por las otras notas que dimanan de los aromas procedentes de un asado.

Una sonrisa cenicienta iluminó su rostro a medias, de haber estado él, pensó, le hubiese gustado tanto compartir ese asado con ella… El recuerdo de su ausencia le arrancó una lágrima, sólo una, que se deslizó furtivamente por su mejilla como si se avergonzase de ser la única en dar la cara. Se la limpió con el dorso de la mano, y al hacerlo, estupefacta, se dio cuenta de un fraude: el lápiz de ojos de los chinos en realidad no era negro, también era de ese horrible color antracita.

viernes, septiembre 27, 2013

ANCIANA PRECIPITADA EN EL BARRIO DE LA ESPINILLA


Hacia las dos de la pasada madrugada de hoy, siempre según testigos presenciales, una mujer de avanzadísima edad se precipitó desde la octava planta de un inmueble situado en el barrio de La Espinilla. En su caída impactó contra una moto que, por cierto… estaba aparcada ante un vado con señal de prohibido aparcar, ocasionándole graves desperfectos en las maletas laterales, pues la vieja cayó a horcajadas sobre la grupa de la BMW. La anciana, en cambio, no sufrió ni un rasguño. Hasta el lugar del accidente se trasladaron efectivos del 115, del 120 y del 169, además de varias dotaciones de la Policía Nacional, Urbana y de la otra, de la Rural, por si acaso. A la precipitada, de nombre Gervasia, le fue practicada la prueba de alcoholemia, dando positiva con una cifra de tres Riberas corrientuchos, un par de Gintonics de garrafón y un número indefinido de birras. Borracha como una cuba y entonando el Asturias patria querida, fue trasladada al calabozo para adecentarla un poco –olía a alcohol y a pis que trascendía-, para prestar declaración y ser puesta posteriormente a disposición de la justicia. Dado que no cuenta con antecedentes penales, y considerando como atenuante el hecho de que la moto era una BMW, que tiene unas maletas espantosas, y encima ocupaba un vado con señal, es posible que salga en libertad sin cargos y le digan al dueño de la moto que se joda, pero si se contempla como agravante el hecho de que ninguna de las cervezas ingeridas era una Cerveza Milana -¡imperdonable!-, y que los Gintonics no se los había suministrado Domingo el de la Licorería, entonces es posible que la pena que le sea impuesta sea la de cadena perpetua, es decir, un collar de castigo, como los de los Pitbull, pero las veinticuatro horas del día, sin respetar las horas de sueño.

SUCESOS


La pasada madrugada ha sido hallado sobre un banco de Las Moreras el cuerpo sin vida de una mujer, aún pendiente de identificar, con evidentes signos de violencia. La mujer, cabello castaño, raza blanca y complexión menuda,  presentaba múltiples heridas en todo su cuerpo, sobre todo en tórax y abdomen, posiblemente producidas por varios cuchillos de grandes dimensiones que se encontraban en el mismo lugar que la víctima. Tras el levantamiento del cadáver, protocolo que costó un triunfo, pues la finada no se mantenía erecta ni a tiros y hubo que optar por dejarla tumbada, a su caer, fue conducida al Instituto Anatómico Forense para serle practicada la autopsia.  Parece estar descartado que éste sea un nuevo caso de violencia machista, pues la víctima, cuando era transportada en el furgón fúnebre, se incorporó varias veces para aclarar: “He sido yo, he sido yo, he sido yo…”, lo que ha estado a punto de provocar que el acojonado conductor del furgón colisionara contra otros vehículos, incluso carros tirados por bueyes. Una vez en el Instituto Anatómico, los forenses han procedido a un primer examen del cadáver y a su posterior desguace, se las han visto y se las han deseado, pues su estado era tan lamentable que no daban con la entrada, al final fue la propia víctima la que, en un encomiable alarde de paciencia, se sentó sobre la mesa y les hizo un relato pormenorizado de cómo se  produjo  cada herida. Según fuentes bien informadas que han trascendido a los medios, no cesaba de hablar y hablar, raca-raca-raca-raca-raca… por lo que los forenses, para poder realizar su trabajo, no tuvieron más remedio que rematarla con un escalpelo tamaño tribu.

No están suficientemente esclarecidas las causas de su muerte, y el informe que arrojan los peritos (el corazón partío, los pulmones hechos picadillo que parecen hamburguesas, riñones para qué hablar, hígado, páncreas y arterias gordas, irreconocibles hasta para la madre que les parió, las arterias más chiquininas… asustadas, como es natural… etc… etc…) presenta muchas dudas acerca de si la muerte se produjo por la propia escabechina o, por el contrario, murió de un infarto al verse con tanta sangre.  No se descarta, pues, que si tras el casting habitual que se  lleva a cabo entre conocidos, desconocidos, matarifes profesionales o amateurs, para encontrar un culpable que convenza y dé el perfil,  no supera la prueba alguno que guste un poquinín a los responsables de la investigación de este ¿crimen?, el juez que instruye el caso dictamine que, en lugar de que el cuerpo sea enviado al horno o al foso, al modo artesanal que se viene haciendo siempre con cualquier cadáver, sea trasladado a dependencias judiciales para ser sometido a un interrogatorio como Dios manda donde se tomará buena nota de cuantos datos aclaratorios pueda aportar la víctima.

Más información en nuestra próxima edición de Noticias.

NOTICIAS LOCALES


En la mañana de ayer, en las inmediaciones del Barrio Bajo, más conocido como la Raya de la Farlopa, por la gran inclinación que tienen sus vecinos al consumo de pistachos, y durante una de las habituales redadas policial...es que se llevan a cabo en dicha zona, fue detenida una mujer de nacionalidad española que responde a las iniciales P.B., mientras tendía la colada en el patio de su casa, que coincide que es particular y cuando llueve se moja igual que los demás. Al parecer, siempre según fuentes de la policía, se trata de la presunta cabecilla de una peligrosa banda de narcotraficantes, dedicados además al robo con violencia, a la extorsión, blanqueo de dinero, prostitución, peleas de perros y de personas, amén de toda suerte de delitos que empiezan con la letrita “d” y acaban por peteneras. La mujer no opuso resistencia a los agentes en el momento de su detención, tan sólo puso un café con magdalenas mientras efectivos de las Fuerzas de Seguridad procedían al registro de su vivienda, donde se requisaron abundantes armas de gran calibre, una cuantiosa suma de dinero en metálico, lo que se dice una obscenidad, joyas y otros objetos de valor procedentes de robos y asaltos a chalés, además de la colección completa de Tintín y unos Juegos Reunidos Geyper de dudosa procedencia. La policía procedió a la incautación de un importante alijo de cocaína que la detenida guardaba con celo en el interior de unos plátanos… normales, de los de comer de toda la vida, con los cuales se había elaborado una especie de tocado o sombrero que lucía en todo momento y lugar con singular gracejo. Tras un primer examen de la droga, perros y agentes de las Fuerzas de Seguridad quedaron totalmente satisfechos, constatando la pureza y calidad del producto, “cojonuda” fue la calificación que recogieron en el informe policial. La mujer ha pasado a disposición judicial en espera del dictamen del juez.

martes, septiembre 24, 2013

La Vida al desnudo


La Vida al desnudo

Asomada a la ventana, María veía pasar la Vida lánguidamente mientras la Vida pasaba de ella olímpicamente. Los días, todos iguales, iban cayendo uno sobre otro sin hacer ruido, lo mismo que caen las hojas del calendario, blandamente, oscilantes, sopesando si vale la pena dar otro paso más que dure un mes, más, mes, más, mes, más, mes…

Un día la Vida se detuvo frente a María y le descubrió su gran secreto, un secreto que medía casi una cuarta. Era invierno e iba cubierta por un grueso tabardo de franela gris, pero debajo del abrigo no llevaba nada, estaba completamente desnuda. María estaba acostumbrada a verla pasear con todo tipo de indumentaria, según la estación del año, pero cuando esa mañana se plantó ante ella, y se desabrochó el abrigo para mostrarle sus encantos, la austera y rigurosa María ni pudo ni supo ni quiso resistirse a ellos, de modo que a su vez se arrancó la bata de andar por casa, se pintó los labios de carmín, se roció con unas gotas de perfume el cuello y ambas muñecas, y se vistió de mujer desnuda con gabardina y ligueros. De esa guisa se echó, primero a la calle, y después al monte, dispuesta a comerse la Vida o al menos… esa parte de ella que viene midiendo una cuarta y que, por desconocida, no es menos interesante.

No habrá pasado ni un año desde aquel extraño suceso y María lleva ya varias relaciones a sus espaldas, con un rico empresario, un afamado cantante, un aristócrata, un deportista de élite…ha viajado por medio mundo y el otro medio mundo le ha viajado a ella, y su cuerpo es el espejo donde se miran las modelos mejor pagadas y la percha donde cuelgan sus colecciones los modistos más afamados del globo.

Se han cambiado las tornas y hoy es la Vida quien ve pasar a María, vestida de punta en blanco, desde la ventana. Ella no se quita su aburrido tabardo gris ni para ir dormir, y la contempla lánguidamente mientras, desnuda por debajo, se mata a pajas mentales a la salud y mayor gloria de María.

 

lunes, septiembre 23, 2013

QUE LA SUERTE OS ACOMPAÑE



Llené la maleta como pude con casi todas mis pertenencias, libros, cuadernos, el portátil, la cámara de fotos, algo de ropa… y obvié deliberadamente el portarretratos con la foto de una pareja de novios, ya algo descolorida, y mi Suerte, que dormía tranquilamente sobre la cama igual que un bebé. Miré la foto por última vez y dije adiós a mis últimos moratones de la cara cuando me contemplé en el espejo, pero antes de tomar el sombrero y las de Villadiego para partir, no me pude resistir a un impulso rabioso, alcé la rodilla, y tomando con ambas manos el portarretrato, lo descargué con fuerza sobre ella, haciendo añicos el cristal. Luego rompí la foto en pedacitos pequeños hasta convertirlos poco menos que en confeti. Así corté con mi pasado y no quise seguir cargando con mi Suerte en el futuro, dado que siempre se había mostrado conmigo bastante roñosa y cicatera, por otro lado, cada vez que la Suerte se había manifestado magnánima conmigo, había sido mucho peor aún.

Unos meses más tarde supe por alguien que mi ex-marido y mi ex-Suerte ya me habían encontrado sustituta, una golfa de tomo y lomo, lo tomé con una gélida indiferencia, aunque reconozco con cierto pesar y vergüenza que no pude evitar una sonrisa de satisfacción cuando leí en el periódico una semana después que, de manera un tanto misteriosa, les habían sobrevenido las siete plagas bíblicas. A los tres. Qué cosas…

domingo, septiembre 22, 2013

DISPARATE



Covre con uve,
bela con be,
avrazo con uve
abiso con be
avuso con uve
abispa con be
veso con uve,
y baso con be
con leche y café.
Bista con be,
hoído con hache,
tazto con zeta,
justo con jota,
holfato con hache
y colonia de ambré.
Te kiero,
me justas,
te hamo,
te hadoro,
me hijnoras,
mestrañas,
me expías,
te agovio
y así,
poko a poko,
tu hausenzia
cría telarañas
himpías,
qué oprovio,
en mi bida con be,
en mis vesos con uve,
en mis bersos con be,
en mi kasa con ka,
en mi mesa con patas,
en mi kama con rabia,
tan solitaria…
y hasta en mi vidé.

sábado, septiembre 21, 2013

REPULSA


Cada vez que lo acerco a mi boca, lo miro con repulsa, siento nauseas, asco. Es tan recio y tan grande… eso, cuando no está fláccido y endeble como un gusano encorvado. Y luego siempre su voz de fondo recriminándome, obligándome a hacerlo, unas veces bajo amenazas, otras, utiliza el chantaje emocional. Sabe cómo detesto tener que tragarme eso cada día y pasar por ese trance desagradable, introducirlo en mi boca es algo superior a mí, odio su olor, su forma, su textura, su piel, su color, le odio, le odio, le odio…¡le odio! Finalmente, reprimiendo lágrimas de rabia, procedo al ritual diario: lo tomo con mi mano, retiro la piel hacia abajo y, sin mirarle siquiera, con los ojos cerrados, le asesto una buena dentellada que casi le hace soltar un grito de dolor, pero el muy cabrón no grita, es más… le gusta, ojalá Dios gritase como un cerdo en matanza, así al menos yo gozaría viéndole sufrir, retorcerse… pero no, sólo oigo la voz de mi madre que, machaconamente, desde la cocina, me cuenta todas su propiedades: “es rico en fósforo, potasio, hidratos de carbono, no engorda y es astringente, lo dice hasta la tele, todos los días un plátano, por lo menos”

viernes, septiembre 20, 2013

PISADAS



Miró en dirección a la puerta. El ruido parecía proceder del otro lado y sonaba acompasado, como si fuesen pisadas, cada vez más cerca, cada vez más cerca, cada vez más cerca… No había nadie más en la casa, o eso creía ella. De pronto, fuese lo que fuese aquello que sonaba, cesó. Tan sólo un oído muy fino hubiese podido identificar los sonidos que rompían el inquietante silencio de la noche en el interior de esa casa que parecía maldita, y éstos no eran otros que los correspondientes a ambas respiraciones: la de ella, jadeante, por el miedo que la atenazaba;  y la de él, excitada, mientras asía fuertemente el pomo de la puerta de la habitación, con su mano enguantada en cuero negro,  y se encontraba con la mirada de ella, asustada para más señas, después de tanto tiempo, después de tantos años… y es que aún seguía hermosa, “lástima, ahora que por fin había tomado ya su decisión…”

jueves, septiembre 19, 2013

De cuando Las Criadas dejaron su huella en el I Festival de Teatro de Cámara (Quintanilla del Agua)


 
 
 
Precioso recuerdo el que, de manera sorpresiva, nos ofrece en bandeja nuestro jefe Zahorí, Santiago Estévez, donde se muestran imágenes de nuestra pasada actuación en el I Festival de Teatro de Cámara en el Corral de Comedias de Valle de Artlanza en Quintanilla del Agua (Burgos), además de momentos de la representación, pueden contemplarse diferentes espacios del maravilloso y mágico parque temático creado por el artesano/artista Félix Yáñez.

miércoles, septiembre 18, 2013

Fragmento de "El Conejo Loco"


El viejo Capitán se plantó ante la fachada del Conejo Loco, naturalmente era de noche, como siempre que iba allí. Y como otras veces, se dejó cautivar por la señorita de neón que, parpadeante, y desde un lateral del edificio, saludaba en biquini con un conejito asomando a través de una chistera que sostenía en la mano a todos los coches que circulaban por la carretera.

Era una especie de guiño, ahora azul, ahora rojo, sí, no, sí, no, sí, no, azul, rojo, azul, rojo… de tal modo que el parpadeo luminoso, más que provocación era sinónimo de burla,  de vaticinio de un juego.

Empuñó el picaporte de la pesada puerta de madera, casi acorazada, y pasó al interior del local. Estaría de más decir que el club por dentro presentaba una escasa iluminación y estaba aún peor ventilado, no obstante, nos detendremos en ello un instante sólo para recordarlo [...]

DESDE LA LÍQUIDA MIRADA


Asomadas a través de la vidriosa mirada del Monstruo de Hierro, palomas blancas de lino se agitaban convulsas para decir adiós a los que se quedaban en tierra.

El “bicho”, traqueteando, hizo crujir la pesada osamenta al reanudar su andadura.

Sus quejidos metálicos rompieron la sedente paz del ocaso convirtiéndola en fragmentos hechos jirones. Uno de ellos, el más cercano a mí, se vistió de gris abatimiento; el otro, alejado de mí pero cercano a tu destino, se vistió de ese color oro tan seductor que corteja a la esperanza y presagia el mejor sino. Sólo una lengua de humo negro, a modo de serpiente, trepaba hasta el cielo y ensombrecía dicho futuro.

El Monstruo de Hierro, ajeno a nuestros afanes, se deslizaba con pereza sobre los raíles, resollando de cansancio sin apenas haber iniciado la marcha, tal vez porque llevaba las tripas llenas a rebosar de equipajes cargados con proyectos e ilusiones. En tu maleta, además, te llevabas mi tristeza.

lunes, septiembre 16, 2013

REENCUENTRO




De pronto me di cuenta de un suceso terrible: ¡se me había agotado la inspiración!
Mi cerebro se había quedado vacío de ideas, me refiero a ideas nuevas, y todo su espacio, algodonoso como una de esas nubes grises de verano que presagian tormenta, se veía plagado de recuerdos diseminados por doquier, sólo recuerdos. Unas veces tangibles, otras, en cambio, permanecían ocultos y al abrigo de miradas curiosas bajo lo que parecía ser el suelo de mi cerebro, igual que se esconden las minas antipersonas, esperando sin duda que al transitar paso a paso por la senda de mi memoria, alguno de esos recuerdos estallase dándome de lleno en pleno rostro, amputándome algún miembro, tal vez arrancándome el alma. A la vista del panorama, decidí pasear por ella, por mi memoria, muy despacio, de puntillas, agazapada, sin hacer ruido, pisando blandamente, de hecho ahora que lo pienso… a veces levito sobre mis recuerdos.
Así fue como la descubrí, de la manera más tonta. Pequeña, desvalida, tiritando de frío y protegida de la lluvia con un enorme sombrero, mi imaginación estaba allí. Al parecer había sufrido un atropello, el conductor se había dado a la fuga y la pobre estaba maltrecha, desorientada y sin rumbo. La recogí, me la llevé a casa, la cuidé con esmero hasta que se recuperó, y ahora, la muy zorra, dice que quiere ser libre para volar. No soporta estar en la jaula y exige que la saque de allí a toda costa. No lo entiendo, qué ingrata…

sábado, septiembre 14, 2013

¡¡VALOR!!


¡¡VALOR!!

 Tardé en decidirme, había probado tantas veces de tantas formas diferentes, y siempre habían fallado todas… pero esa tarde estaba decidida más que nunca a volar, a abandonarme a mis sueños y, por fin, a ser libre.
El asunto no era sencillo, de hecho mis anteriores fallos así lo corroboraban, de momento me dije, “empezamos mal”. La puerta de la ventana se resistía a dejar abrir en pompa, es como si ambas hojas estuviesen firmemente soldadas o pegadas con un potente adhesivo. Me cagué en mis muertos más frescos y en los de la ventana, bueno, en casi todos, siempre hay alguno que merece un mayor respeto, y, tirando del pomo con fuerza, logré abrir de par en par mi viaje a un incierto futuro, no diré lleno de ilusiones, porque cuando uno se intenta suicidar carece de la más mínima ilusión, pero sí impregnado de ese halo invisible de esperanza que envuelve cualquier propuesta de vida que no sea un tedioso y agobiante más de lo mismo. El segundo escollo que tuve que salvar fue un agudo dolor que se me puso a la altura de la cadera cuando alcé la patita para saltar al vacío, es entonces cuando pensé “además de puteada, estoy mayor, muy mayor”. Pero me sobrepuse al dolor como sólo un desgraciado y condenado a muerte sabe hacerlo, y, triunfante, me encaramé en el alféizar para arrojarme al vacío.
Tercer escollo: no había vacío, por raro que parezca no había vacío, damas y caballeros, de hecho sólo hay vacío cuando uno limpia los cristales de una ventana y resbala de manera accidental, en este caso la calle estaba petada de gente que miraba en dirección a mi fachada,  esperando a que asomara, ansiosos por aplaudir, vitorearme y lanzarme besos, flores y productos típicos de la región.
Me sentí ridícula y disimulé, como pude, camuflando de algún modo mis reales tentativas de suicidio. Posé para los medios y hasta compuse posturitas a lo Marilyn Monroe: morritos, caída de párpados, la patita flexionada –eso sí, me apoyé en la cadera buena no fuese a ser que…-… en fin, me dejé querer, homenajear, y me permití ser feliz durante unos instantes, justo los que duró la confusión, ya que en realidad los que ocupaban el “vacío” esperaban a una famosa estrella del pop de nombre virginal, una tal Madonna…

 

ESPERA



ESPERA
Otro día más para  una nueva e inútil espera. Mi piel tan sólo ansiaba ser la elegida para sentirse acariciada por su mirada, escrutada por sus dedos torpes, besada por sus palabras y piropeada por sus labios. Sólo eso… ¿acaso era tanto pedir que por una vez en la vida obviase al resto de ellas…? Todas esas pedorras con cara de silicona y con sus largas melenas rubias al viento, o con sus cabelleras morenas y ensortijadas como pequeñas y nerviosas larvas. Pero no, por fin pareció romperse el dichoso maleficio y aquel día quedó grabado en mi memoria, fue ese momento glorioso en el que la pequeña se acercó a la balda donde reposábamos todas sus muñecas y escogió a la pelona, la que lucía una exigua cabellera cortada a trasquilones con unas tijeras de punta redondeada, una de ésas que “sólo cortan papel” –y a veces pelambreras- . Me sentí como una diosa…

INSOMNIO



Entonces la noche cayó sobre mí igual que una pesada losa, aplastándome, hiriéndome, matándome, ¡peor aún…! fagocitándome y más tarde regurgitándome a los sueños como sólo ella, amante luctuosa de ojos níveos, sabe hacer; y así, dejándome perdida bajo las sábanas, confusa, burlada, atormentada, ¡peor aún…! despierta y a solas con este insomnio pertinaz que socava mis cimientos, esperar la llegada del día, amante albino de ojos candentes, desnuda sobre las sábanas, somnolienta, encerrada en un bucle, laxa, cansada de no dormir, pero feliz de reencontrarme con el sol y reconciliarme con la vida.

¿Qué fue del blues en Rojo pasión...?

 
 
 

Tardesdeartevol3 

 
¿Y qué fue del Blues en Rojo Pasión? ¿Murió...? ¡¡¡Qué vaaaaa...!!! Está más vivo que nunca, de hecho el blues estará presente el 20 de octubre, domingo a las 20h, en Medina de Rioseco, donde mis paisanos han tenido a bien dedicarme una de sus Tardes de Arte, monográficos en los que se trata de conocer un poco más a un determinado artista local a través de aquella disciplina que el artista desee mostrar. Y la Bululú, con la asistencia de El Rudo, mostrará su Blues en Rojo Pasión.
 
Además aún quedan por determinar un par de fechas, pero puedo adelantar que Poeta Bululú y el Blues se dejarán ver en esta nueva edición de Los Viernes del Sarmiento y será una de las actividades que lleve a cabo el Ateneo de Valladolid. Un placer.
 

AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE




El día 7 de septiembre fueron los "azucarillos", AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE, con Amigos de la Zarzuela de Valladolid en el C.C. J.L. Mosquera... ¿qué será lo próximo con esta formación? Habrá que aguardar al 23 de noviembre en el Teatro Zorrilla para verlo, casi seguro...

Proximamante Las Criadas en Pucela, esta vez a Certamen



 
 
Pasaron las tres actuaciones pendientes de las Criadas, con Zahorí Teatro, en el Festival del territorio ArtLanza, Burgos (9 de agosto), en el jardín Romántico de la Casa Zorrilla, 4 de septiembre, y en el C.C Rondilla el día 5 de septiembre. Resultado: una excepcional acogida, lleno de público, y más público que se quedó con las ganas de vernos por falta de entradas, eso nos hace pensar que, de mostrarnos más veces, seremos bien recibidas. Tal vez por eso -o porque nos han seleccionado- estaremos en el Certamen de Teatro Concha Velasco, auspiciado por la Unión Artística Vallisoletana, el día 4 de octubre en el salón de Caja España, Fuente Dorada. Atentos los que aún no han podido disfrutarnos.