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lunes, enero 20, 2014

MI MICROMUNDO


Mi micromundo cabe en un cuento de hadas...
donde conviven mascotas con libros camaradas.
Soy una princesa medio bruja, sorda, muda, ciega, lerda,
me suspendo de una cuerda y siempre voto a la izquierda.
En la salita, una pantalla de televisor vacía
tiene el aspecto apagado de una ventana fría,
no me gusta lo que veo a través de ella ningún día.
Hay un sofá con una lámpara que parece una farola
y debajo está una alfombra que robé de una chabola.
Mi perro se viste con mono y se coloca una toca,
mi chacha utiliza bozal y ladra como una loca.
La chimenea de mi casa no echa humo, escupe estrellas
que según los entendidos son de las más bellas.
Desde una ventana hablo con la luna y la tuteo,
ella pide más respeto, que haya menos cachondeo.
Mi gata no está triste aunque es azul,
y aupada sobre las tejas viste una falda de tul
mientras no maúlla, ya que mi gata declama
arengando a las masas, arañando el alma con alguna soflama.
La cama donde yo duermo no tiene sábanas ni colchón,
duerme sola como yo, desnuda y con edredón.
Mi casita tiene por dentro un largo camino gris
que te lleva derechito hasta el cuarto de hacer pis.
Sus paredes son blancas y ríen aunque a días tienen miedo,
son educadas, calladas y no se tiran ni un pedo.
Cada noche tú me esperas al otro lado del muro,
cabizbajo, con las manos en los bolsos, sin un duro.
Esperas que la luz se apague y que todo quede a oscuras
para colarte en mi casa y en mi vida, para vivir mil aventuras
y, lo mismo que un ladrón, profanar mis aberturas.