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miércoles, febrero 19, 2014

DANZANTES





Danzantes y comediantes que
a cuenta y causa del deber,
somos de la erótica, farsantes,
de la ética, militantes
y de la estética, mutantes.
Somos bailarines del amor
que, enredados en un tango,
nos revolcamos por el fango
bajo un sol abrasador.
Mientras se instala el vacío
en nuestros cuerpos ardientes,
como niños obedientes
renunciamos a invocar el desafío.
En nuestras horas caducas,
cobijados en las sombras,
se anularán citas calientes
donde el rechinar de dientes
perforará nuestras nucas
y pateará nuestras alfombras.
Mas un día bailaremos la danza de Eros,
lo haremos sin límite, como posesos,
nos sacaremos la espina comiéndonos a besos,
disfrazándonos de amantes,
sin pelucas ni sombreros,
y mostrándonos al mundo
como un par de vagabundos,
sedientos de amor, moribundos,
y cobrándonos en carne
lo que perdimos un día,
en casi sesenta segundos,
por un acuerdo impoluto
en aquella tarde de luto,
pacto de silencio hablado
que se dirimió en un minuto.