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domingo, marzo 02, 2014

"Hoy voy a dar la talla" nació ayer, y fue un parto de libro, sin complicaciones, sólo alegría...¡gracias desde Poeta Bululú!




Ayer fue el estreno -casi mejor decir pre-estreno- de la novedosa apuesta de esta modesta formación, Poeta Bululú. ¿Lugar...? C. Cívico José Mª Luelmo, con motivo de las jornadas que dedica el Ayuntamiento y la Concejalía de Participación Ciudadana a la Mujer Trabajadora. La obra lleva por título Hoy voy a dar la talla, de la cual es autora esta humilde servidora, interpretada por la misma y dirigida por los componentes de Poeta Bululú, José Sanz "Rudo" y yo, el cual, José Sanz, además de prestar su asistencia técnica en sonido, iluminación, montaje, escenografía... etc, esta vez ha debutado como actor en off colaborando en el rol del Asesor.
Como autora del texto, más que como intérprete, yo estaba expectante por ver cómo funcionaba de cara al público. La impresión no ha podido ser mejor, tal vez el mérito no es sólo de la obra, puede que el mérito lo tuviese un público entregado y agradecido... lo cierto es que los allí asistentes respondieron de la mejor de las maneras, riendo donde se supone que hay humor, mostrándose rigurosamente atentos y sin pestañear cuando la ocasión así lo requería, sobre todo en ambos monólogos, el de La Regenta y el adaptado monólogo de Hamlet, repartiendo estopa entre la clase política -en general y sin señalar- y poniendo sobre el tapete la delicada situación económico-social que estamos atravesando, sin que falte el humor y sin ofender a nadie, en fin... el público disfrutó -eso decían-, pero sobre todo, lo que observamos los "bululús", fue que entraron al trapo de la historia que allí se vertía y colaboraron hasta tarareando alguno de los famosos estribillos que acompañan y adornan el montaje. Cuando el público tararea y canta con el que está sobre el escenario... ¡buena señal! eso es que está disfrutando, y los que hacemos esto casi, casi por amor al arte no podemos por menos que sentirnos satisfechos. Los aplausos sonaron con ganas, como para resucitar a un muerto, vamos... (jejejeje) y algunos hasta dijeron que se les había hecho corto, todo un halago... es complicado que una obra para un solo actor-actriz de 75 minutos de duración ininterrumpidos no decaiga o resulte pesada en algún momento. Nuestro agradecimiento a los asistentes por tan buena acogida.


Imágenes cortesía de Pilar Redondo