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martes, julio 08, 2014

RASTRO



Rastro, te sigo
huella en asfalto,
gris de armonía,
oscuridad sublime
de tu mirada,
la que  acaricia
mi encrucijada,
mirada efímera,
mirada mía.
Persigo en mi locura
tu pie sobre tierra
fresca y húmeda.
Devenir tan esperado
sin sufrir,
tarde de agosto,
tormenta de estío
sin lluvia ni abril.
Laxo es el tiempo
de espera
cubierto de amor
y calima,
duro el otoño
que cubre con hojas
de calendario
el suelo de un parque,
noche de octubre,
viento del norte
sin árbol ni luna.
No hay quien soporte
el silencio
que un día dejaste
sobre el teclado
de un piano mudo,
luz que agoniza,
poeta borracho,
no hay más bebida
ni cera que arda
en el candelabro,
te busco en la alfombra,
caído en el suelo,
me agacho
y la partitura
que me has diseñado
apenas te nombra,
pero yo la beso
y luego me marcho,
dejando el sonido
de mis pisadas
guardado en un cofre
como un relicario,
para que recuerdes,
por si has olvidado,
el garbo que luce
mi breve zancada,
mi olor afrutado
mi triste mirada,
siempre enamorada.