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viernes, septiembre 26, 2014

EL PÁNICO


El pánico no esconde cobardía,
es emoción que atenaza el ánimo
y diluye el máximo en el mínimo,
vistiendo con crespones la osadía.
El espanto puede ser flor de un día
o hundirnos por siempre en un desánimo,
de puro generoso, magnánimo,
que va junto al pavor en cofradía,
separado de la senda del valor.
El valiente se enfrenta temerario
y le planta cara al miedo y al horror,
sin saber cuánto pesa el adversario,
sin el más lúcido atisbo de temblor,
guardando su canguelo en un armario.