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lunes, septiembre 28, 2015

TRAS EL 27-S



Ahora es cuando vienen los “siyoyas”: si yo ya lo decía… si yo ya lo veía venir…si esto yo ya me lo olía… Y una servidora también se pronunció con uno de esos “siyoyas” el otro día, al hacer una reflexión bajo el título Ante el 27-S: […] El lunes será un lunes más para casi todos, algún quebradero de cabeza para algún que otro político y, sobre todo, carnaza y chicha para los medios de comunicación […]

Efectivamente, usted y yo, ciudadano de a pie, curritos –los que podemos aún denominarnos así-, amas de casa, pensionistas, estudiantes, etc., no hemos percibido ningún cambio en nuestro entorno ahora que sabemos que Cataluña es más independiente que el sábado (¿lo es…?). Los medios de comunicación tienen veta para rato en este filón que se ha abierto con estos comicios y que ya no lo dejamos hasta bien entrado el 2016, oiga…

Pero efectivamente, algunos políticos se habrán tenido que tomar una tableta para el dolor de cabeza: el Señor Rajoy, porque ha visto diezmadas sus fuerzas en Cataluña y se teme cualquier cosa ante el futuro escenario de las generales, pese a su regocijo al ver que  el independentismo no puede presumir de pectorales al no superar esa mayoría desahogada que ambicionaba y que le legitimaría para tirar cohetes y  hasta la casa por la ventana; el Señor Iglesias, porque con estas elecciones estaba tomándole la temperatura a la axila de la izquierda, para ver si en las generales que se avecinan el termómetro le era más favorable a su formación que a otras más consolidadas en el panorama político –PSOE-, y los resultados, por lo que dicen y se cuenta en las urnas, no han sido muy de su agrado; la jaqueca del Sr. Mas, será más aún que jaqueca, valga la “refulgencia”, pues habrá tenido que añadir a la terapia alguna gragea para ayudar a digerir los dudosos buenos resultados de los comicios que sin duda se le habrán atragantado, sobre todo porque ya no sabrá si la cabeza le duele por los resultados o porque… ¿le pende de un hilo? Es lo que suele pasar cuando la cabeza depende –pero de otros-; en cambio al Señor Duran Lleida de la desaparecida UDC seguro que ya no le duele nada, dicen que con el último aliento se va el dolor y seguro que cuando se va el último escaño también.

Como esto de la política es un vaivén, un sube y baja o un equilibrio de fuerzas, y lo que antes estaba aquí, ahora está en aquel rincón, y lo de allá ahora está aquí, a otros no les ha ido tan mal, por eso el Señor Rivera estará encantado de la vida con los buenos resultados de Ciudadanos, Inés Arrimadas, –frotándose las manos ante un futuro que se le antoja en clave positiva y favorable, siendo el partido mejor situado como alternativa a ocupar la bancada de la derecha en las elecciones “gordas”-; el Señor Sánchez, sin decir que esté para sardanas, tampoco estará disgustado, pues ha nadado en las procelosas aguas de estas elecciones sabiendo guardar la ropa, y sospecha que aún nadará mejor en las gélidas aguas de diciembre, cuando se enfrente a las otras, a “las gordas”; y finalmente los de la CUP, que pasan de tres a diez, o lo que es lo mismo, de un insuficiente a una matrícula de honor que, en este caso, les dará la llave matarilerilerón de la gobernabilidad. Si hay alguien con ganas de bailar en este momento, casi seguro que son los de la CUP, no en vano a día de hoy, junto con los eufóricos Ciudadanos, se han constituido como los verdaderos reyes del mambo, al menos ellos son los que tiene la sartén agarrada por el mambo, perdón, por el mango.