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domingo, diciembre 27, 2015

EN EL UMBRAL DE 2016




Se cierran unas puertas y se abren otras, acaba un año y empieza otro. Éste que arranca, 2016, amenaza con hacerlo de manera apasionante, incierta, expectante, según se mire,  sobre todo si lo miramos desde el lado de la política que nos acecha, interesa, da de lado o pasa de nosotros -según se mire…-

Dicen que Dios aprieta pero no ahoga, creamos o no en la divinidad o en su magnánima voluntad de soltar el nudo corredizo de nuestras corbatas, para darnos ese respiro que nos permita seguir adelante, hemos de confiar en que las cosas se resuelvan con unas elecciones –las pasadas-, con otras segundas que clarifiquen o enturbien aún más el panorama planteado, y de no ser así, seguir sumando elecciones hasta llegar a diez y gritar ¡mambo! ¡¡Será por elecciones!!

Pero nosotros, a lo nuestro.  Poeta Bululú, tras un movidito 2015, con dos nuevos montajes en nuestro haber al más puro estilo Poeta Bululú, Llámame alondra y Penélope bajo la lluvia, y esos breves escarceos -pero al final la mar de eficaces- con otros colaboradores, los denominados Sainetes de cuarto y mitad, entramos en 2016, artísticamente hablando, sin titubeos, prisas, grandes desafíos ni pequeñas dudas. Lo tenemos más claro que la clase política, afortunadamente, claro que también somos menos y además pensamos lo mismo…

Apostamos por seguir siendo nosotros con nuestro inconfundible estilo y modo de hacer las cosas, tirando de textos y producciones propias, intentando que el teatro signifique en nuestras vidas lo que empezó significando en su día, hace ya unos cuantos años: motivo de divertimento y distensión; que cada actuación sea única, además de todo un acontecimiento, sin que importe demasiado si tenemos cinco actuaciones o veinticinco, cincuenta de público o ciento cincuenta y cinco… que las cifras sean sólo eso, numerología, no un fin y mucho menos un medio.

Tras varios años de rodar por escenarios, grandes, pequeños, todos igual de dignos, podemos decir que no hemos aprendido casi nada, bueno… algo sí… que el teatro COMO AFICIÓN, que es lo nuestro, nunca debe conducirnos al abatimiento o la desilusión por el hecho de no ver compensados nuestros esfuerzos o talento con números… esas malditas cifras, entre otras cosas, porque somos igual de dignos que los espacios que pisamos, porque nunca hemos suplicado para actuar en un uno de ellos y, lo más importante, seguiremos sin hacerlo. Los coros que queremos escuchar son los mismos que hemos escuchado hasta ahora: los aplausos cariñosos del público, sean cinco, veinticinco, ciento cincuenta y cinco… números, números, números… Tampoco iremos a unas nuevas elecciones si no ganamos premios, uno, dos, tres, números, números, números…  A menudo se piensa más en los números que en las personas que están tras ellos, craso error, afortunadamente en Poeta Bululú los escaños están contados y son siempre los mismos, no tendremos que reelegirnos, qué bien. 
No se trata de inmovilismo, al contrario, en 2016, además de hacer lo de siempre, “las cosas de Poeta Bululú”, queremos que el público -ése que nos aplaude sin entrar en cifras de asistencia- sepa que somos capaces de hacer “otras cosas”, por eso nuestro próximo proyecto -humor, humor, humor-, que se llamará Un talismán de bellota, será algo nuestro y diferente a la vez, contaremos con un reparto de estupendos actores, en el que no estará Ana Mª Rodríguez, como siempre, pero sí estará al otro lado, escribiendo la obra y dirigiendo, y el Rudo a lo suyo, técnico sonido-iluminación/montaje musical/regiduría/montaje escénico/transportista/chico para todo.

Seguiremos creando, a nuestro ritmo y estilo, sin marcarnos metas ni sentir el aliento de las prisas y de los números en el cogote. Nuestro intento no es competir ni en talento, ni en escenografías, ni en vestuario, ni en nada ni con nadie. A veces los árboles no nos dejan ver el bosque, es cierto. Pero haciendo balance de lo pasado, y mirando a los ojos de lo que vendrá, lo tenemos claro. Sólo pretendemos seguir divirtiéndonos mientras somos Poeta Bululú.  Que ustedes lo elijan bien, ¡¡pero elíjannos a nosotros!!

¡FELIZ 2016!