Páginas

sábado, julio 19, 2014

PÉSAME TIERRA


Pésame tierra, pesa la vida
que roza y teje mi herida.
Mar de luces que me lleva,
mal de amores que ilumina,
luz de cruces en la esquina
y música clandestina
en un desván.
Tú y yo a solas,
cuerpo a cuerpo,
por fin… ya era hora
de amarnos con gula
justo antes de morir
y poco después de nacer a la vida.
Un músico ciego
que apenas sabe escribir,
interpreta a la trompeta con sordina
un blues triste que llora penas,
penas de amores fugaces
como truenos de colores,
como  colas de cometas diamantinas.
Bésame, besa mi herida
que es tu herida,
la que teje y da sentido a mi vida.
Mal de cruces que me llora,
mar de amores que me llueve,
haz de luces que ilumina
a un músico que no ve
y apenas sabe escribir,
a trompeta y con sordina,
un blues triste que llora rosas de espinas,
y los dos, muertos de amor a la vez
devoramos con gula la vida,
que sólo vale lo de hoy,
lo de mañana se mece 
en un columpio de papel
sujeto por telarañas, 
y lo de ayer,
que parece que perece,
se viene al mar con nosotros
y con la espuma enloquece
pero no desaparece, 
que mientras el mal se llore,
el mar del verano llueve,
y el blues triste de un ciego
en un desván prohibido,
a ti y a mí nos conmueve.