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viernes, septiembre 27, 2013

ANCIANA PRECIPITADA EN EL BARRIO DE LA ESPINILLA


Hacia las dos de la pasada madrugada de hoy, siempre según testigos presenciales, una mujer de avanzadísima edad se precipitó desde la octava planta de un inmueble situado en el barrio de La Espinilla. En su caída impactó contra una moto que, por cierto… estaba aparcada ante un vado con señal de prohibido aparcar, ocasionándole graves desperfectos en las maletas laterales, pues la vieja cayó a horcajadas sobre la grupa de la BMW. La anciana, en cambio, no sufrió ni un rasguño. Hasta el lugar del accidente se trasladaron efectivos del 115, del 120 y del 169, además de varias dotaciones de la Policía Nacional, Urbana y de la otra, de la Rural, por si acaso. A la precipitada, de nombre Gervasia, le fue practicada la prueba de alcoholemia, dando positiva con una cifra de tres Riberas corrientuchos, un par de Gintonics de garrafón y un número indefinido de birras. Borracha como una cuba y entonando el Asturias patria querida, fue trasladada al calabozo para adecentarla un poco –olía a alcohol y a pis que trascendía-, para prestar declaración y ser puesta posteriormente a disposición de la justicia. Dado que no cuenta con antecedentes penales, y considerando como atenuante el hecho de que la moto era una BMW, que tiene unas maletas espantosas, y encima ocupaba un vado con señal, es posible que salga en libertad sin cargos y le digan al dueño de la moto que se joda, pero si se contempla como agravante el hecho de que ninguna de las cervezas ingeridas era una Cerveza Milana -¡imperdonable!-, y que los Gintonics no se los había suministrado Domingo el de la Licorería, entonces es posible que la pena que le sea impuesta sea la de cadena perpetua, es decir, un collar de castigo, como los de los Pitbull, pero las veinticuatro horas del día, sin respetar las horas de sueño.