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martes, octubre 08, 2013

AHORA VA LA OCDE...


Ahora va la OCDE y se descuelga diciendo que los españoles adultos somos los más tontos del orbe, con datos contrastados, tanto para la comprensión lectora como para las matemáticas. Ya me suda a mi hasta el fandango de que vengan  “ellos”  a llamarnos tarugos,  día sí, día también. No soy persona de envolverme en banderas por un quítame allá esas pajas, ni tan siquiera cuando juega la selección española, jamás, y no por nada… no me mola y ya está. Ahora bien, tampoco consiento que siempre se nos esté poniendo por tontos cada vez que un sociólogo extranjero levanta la pata y mea, máxime cuando ya llevamos varias rondas pagadas. Si el español adulto –incluyo catalanes- no estamos a la altura, puede ser porque el acceso a la enseñanza –de calidad- nos haya tardado más en llegar que a otros países, y si un señor de la tercera edad, pongo por caso, no sabe manejarse con el ratón del ordenador es porque tal vez el único ratón al que ha tenido acceso en su vida es al pobre roedor que incordiaba en el desván de su casa del pueblo, eso sí… que le den a mi viejo uno  de esos ratones, de los que tienen pelo, y ya verán los de la OCDE… le hace trizas en un minuto, no se diga que mi viejo no sabe manejarse con el ratón. Ya me jode, lo digo con todas las letras, que siempre parezca que lo de fuera es lo mejor –repito, dicho sin banderitas pintadas en el cutis ni colgadas en el balcón de casa cuando sale fuera el del Bosque y sus chicos-, los de allá tienen sus miserias, tantas como los de acá o más… supongo que esos análisis de “comprensión” que hacen no se los realizan a todas esas hordas de borrachos que fletan aviones con destino a Salou, Palma de Mallorca u otros puntos del litoral, ávidos de alcohol, drogas y escandalera, y que destilan –además de alcohol- comprensión e intelecto por cada poro, y si se los realizan tendrá que ser entre resaca y resaca. Mejor es que esos señores se autoanalicen, que es lo que hacemos algunos a diario, y nos dejen a los demás en paz –que sigamos pagando rondas a la Merkel, a la Banca y a todo el que se ponga por delante-. Bien está la crítica y la autocrítica, y yo no digo que seamos ningún paradigma de la cultura, pero vamos… ese complejo que a veces arrastramos de ser peor que otros es sólo eso, un complejo, y aunque no haya que echar en saco roto esos estudios sociológicos, hay que darles la importancia justa y siempre relativizando, porque en ocasiones ocurre que nos lo acabamos creyendo. Por otro lado, ahora que casi no hay fronteras, bendito sea Dios, el que esté a disgusto ya sabe donde tiene la puerta, lo que está claro es que no hace falta ponerse faltón diciendo que no entendemos bien el Quijote ¿acaso lo entienden mejor los daneses, por ejemplo? sabrán ellos de quijotes… ¡para Quijotes los españoles! A las pruebas me remito, con seis millones de parados, recortes hasta en el bigote y siendo tontos y vagos como insinúan “ellos”, vivimos mejor que nadie y somos los más marchosos, sin renunciar a nuestras cañitas, chatitos, tapitas y relaxin cup of coffee, ya te digo… eso sin un euro en el bolsillo. Anda, a ver si lo superan…