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miércoles, octubre 09, 2013

Loa sueldos no bajan, moderan su crecimiento...


Dice el Señor Montoro que “los sueldos no bajan, moderan su crecimiento”. Y nosotros sin notarlo…
El señor Montoro, ese pintoresco Ministro con  pinta de Ratoncito Pérez –o Gómez, o Gutiérrez o Rodríguez, ya no recuerdo, pues soy una mujer muy mayor…-, y dicho esto de ratoncito con la mejor intención de todas las posibles, de hecho le tengo un enorme respeto a dicho roedor desde que dejaba mis dientes de leche, antaño, debajo de la almohada, digo… Montoro no sólo no se comporta como su homólogo Pérez, que cada vez que perdíamos un diente nos era canjeado por una moneda debajo de la almohada –encima que eran de leche y salían de nuevo-, sino que además de llevarse la pieza dental del pensionista y/o asalariado como trofeo, se nos lleva hasta la almohada. Y ya es triste, ya… porque mira que son necesarias las piezas dentales para comer, más, si me apuran, que las almohadas, tanto es así que no entiendo porqué nunca han estado subvencionadas ni protegidas las dentaduras postizas por la Sanidad Pública, las corrientes y sin lujos, ésas tipo castañuela, mientras que sí lo han estado las intervenciones de cambio de sexo, ¡como si fuese más importante comer con el coñ… que con la boca! Pero bueno, eso es otro tema que, de ahondar, haría echar las patas por alto a algunos, y no quisiera yo… no porque me importe lo que hagan o dejen de hacer los demás con sus patas, es simple cansancio y aburrimiento, a día de hoy apenas hablo, y si lo hago, es sólo de aquello que me divierte y anima. Por eso dejaré de hablar del Ratoncito Montoro, me aburre porque no ya no creo en él como dejé de creer en el Pérez de los dientes o en los Magos –mangantes- de Oriente, será que estoy muy, muy mayor, pero… ¡Montoro, coño, no te me lleves la almohada, que lloro!!