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domingo, octubre 20, 2013

EN ROSA


 

 

Fresca, joven es la rosa.

Prisionera en tus espinas,

rejuela de tallos tiernos

son tus brazos los que encierran

mis ansias que contaminan.

Espumas erizadas

en pétalos diminutos,

y el palpitar de tus labios

en mi boca se diluye

en el silencio, en un minuto.

Rosa de Alejandría,

zarzarrosa trenzada:

escaramujo un día,

mosqueta en una semana

y casi seis años de abrojo.

Larva en la primavera,

flor completa en el estío,

 en el otoño,

deshojada, medio muerta,

se torna espectro de alambre

una vez llegado el frío.

Amores son como rosas

con espinas,

enlazadas por nudos verdes,

siendo recién brotadas

en el verano candente.

Y en septiembre,

las flores son piruletas

sin fragancia, que se pisan

y se aplastan.

Amores para el recuerdo,

pálida tonalidad,

como el fantasma del hambre

una vez llegado el frío.

Caen las primeras lluvias,

caen las hojas,

caen las vendas de los ojos

y  blandos copos de nieve,

 las rosas, ahorcadas en los rosales,

como suicidas amores,

sucumben al desafío.